Manzanillo, Colima, México (10/04/2026).— Lo que normalmente sería el cierre fuerte de la temporada vacacional de primavera está resultando muy distinto para el sector hotelero en Manzanillo. En plena Semana de Pascua, varios complejos turísticos del puerto han optado por lanzar descuentos agresivos —de hasta 48%— para intentar levantar una ocupación que no ha respondido como se esperaba.
La baja afluencia responde a una combinación de factores que han complicado el panorama: temas de seguridad, problemas en carreteras y un entorno económico que limita el gasto de las familias.
Aunque la Asociación de Hoteles y Moteles de Colima tenía expectativas positivas, la realidad ha obligado a ajustar precios de forma poco habitual para estas fechas. Hoteles de 4 y 5 estrellas, que en otros años operaban prácticamente llenos y con tarifas altas, hoy ofrecen habitaciones por debajo de los mil pesos e incluso paquetes “todo incluido” con rebajas importantes.
Cuatro factores que frenan el turismo
1. La alerta de viaje de Estados Unidos
Colima se mantiene en nivel 4 (“No viajar”) en la clasificación del Departamento de Estado. Este señalamiento no solo limita la llegada de turistas internacionales, también impacta la percepción del destino entre visitantes nacionales con mayor poder adquisitivo. Las restricciones para personal del gobierno estadounidense refuerzan esa imagen de riesgo.
2. La inseguridad
Aunque hay operativos y esfuerzos por reforzar la seguridad, la percepción sigue pesando. Los hechos violentos en la entidad y la presencia constante de fuerzas federales generan una sensación ambivalente: se busca garantizar tranquilidad, pero también se hace visible que la situación no está del todo resuelta.
3. Problemas en la carretera
El acceso terrestre, clave para visitantes del Bajío y Jalisco, tampoco ayuda. Las obras en el tramo de La Salada han complicado los traslados, con carriles reducidos y tiempos de espera prolongados. A eso se suma la incertidumbre por posibles bloqueos de transportistas, lo que ha llevado a algunos turistas a cancelar o posponer sus viajes.
4. El golpe al bolsillo
La inflación, aunado al costo en combustibles y servicios ha reducido el presupuesto vacacional, y quienes aún consideran viajar buscan ofertas muy accesibles… o deciden quedarse en casa.
Un cierre de temporada con sabor a incertidumbre
Mientras desde el gobierno estatal se destacan avances en seguridad, la realidad turística de esta Semana de Pascua refleja otra cara: la de un destino que sigue siendo atractivo por sus playas, pero que enfrenta obstáculos que van más allá de la promoción.
Para quienes sí decidan viajar, las ofertas representan una oportunidad poco común. Para los hoteleros, en cambio, este cierre de temporada deja una lección clara: hoy, el atractivo natural ya no basta si no hay condiciones de seguridad, conectividad y estabilidad económica.