Connect with us

COLIMA

El germen neoliberal en la 4T

Published

on

Compartir:

Malas Compañías

Autor: Mario Alberto Solís Espinosa.

Pocas acciones más neoliberales existen que precarizar las pensiones de los trabajadores, escamotear recursos públicos al fortalecimiento de los esquemas jubilatorios y utilizar el aparato gubernamental para desacreditar a los grupos inconformes contra dichas políticas públicas.

Es justo lo que hace Claudia Sheinbaum, quien traiciona los postulados de la izquierda al debilitar los regímenes solidarios de pensiones, priorizar las ganancias de las afores e instituciones bancarias y auspiciar una campaña de desprestigio, tal como lo hicieron los gobiernos del PAN y PRI, en contra de maestros de la CNTE.

Los profesores movilizados en la Ciudad de México, apoyados tácitamente por muchos maestros que pertenecen al SNTE, demandan la abrogación total de la ley del ISSSTE de 2007, elaborada y promulgada durante el gobierno de Felipe Calderón, el villano favorito de la Cuarta Transformación.

Dicha legislación obligó a la adopción de las pensiones individuales, mismas que han provocado una disminución de hasta el 70 por ciento de la suma mensual que recibe un trabajador jubilado. Es decir, la ley del 2007 deja millonarias ganancias a las empresas privadas, a costa de la pauperización del magisterio en retiro.

Durante su campaña presidencial de 2024, la entonces candidata de Morena, Claudia Sheinbaum, prometió derogar las leyes de 1997 (IMSS) y 2007 (ISSSTE) “pues condenaron a los trabajadores a pensiones de miseria; eso quedó atrás durante el neoliberalismo”, dijo en un mitin realizado en Culiacán, Sinaloa.

Como ya está documentado, la presidenta no piensa cumplir con esa promesa. Resulta evidente que mintió para conseguir el voto de los maestros de México, pues apenas este lunes afirmó que no es viable la derogación de la Ley del ISSSTE, toda vez que su gobierno no dispone de recursos para “asumir dicha carga”.

Argumenta que la necesaria modificación del esquema de pensiones, indispensable para garantizar una vejez digna, pondría en riesgo los programas sociales, muchos de los cuales se han convertido en barriles sin fondo que no muestra ninguna efectividad, más allá de sus réditos electorales.

Prefiere la mandataria garantizar el satisfactor inmediato que consiguen millones de beneficiarios a través de una cantidad mínima de dinero, a la estabilidad que concede una pensión justa y proporcional al trabajo desempeñado durante décadas. Es decir que se reparte el presupuesto buscando ganar votos y no cumplir derechos fundamentales.

Además, resulta incongruente que Felipe Calderón sea considerado por el actual régimen la encarnación de todo lo malo que le sucede al país, sin embargo se mantengan vigentes muchas de sus leyes, aun cuando estas son consideradas “neoliberales”. El exmandatario es malo, nefasto cuando se trata de repartir culpas, mientras que en otros asuntos es tolerado por conveniencia.

La Ley del ISSSTE es neoliberal, el Fobaproa es un insulto de ese sistema conservador, se afirma desde el poder, pero ambas siguen vigentes, afectando a millones de mexicanos, aun cuando Morena y sus aliados tienen los votos necesarios para derogar esas legislaciones lesivas desde el Congreso de la Unión.

El actual sistema de pensiones para los trabajadores afiliados al ISSSTE beneficia las instituciones financieras y bancarias, además de que reduce las obligaciones del Estado con la clase trabajadora, ¿hay algo más neoliberal que dicho esquema, donde se enriquece a los grandes capitales empobreciendo a los jubilados?

Si la presidenta Claudia Sheinbaum mantiene su negativa a la abrogación de la Ley del ISSSTE no solo habrá faltado a su compromiso y palabra, sino que también perderá legitimidad ante un sector tan importante como el magisterio nacional, clave para el proyecto político del régimen morenista.

No se trata únicamente de un reclamo de la CNTE, la pauperización de las pensiones representa un agravio para millones de mexicanos y por lo tanto debería ser una prioridad para el gobierno federal, por solidaridad con los trabajadores y sobre todo por justicia social, un precepto que nunca debería perderse de vista en un régimen de izquierda.

Por eso resultan preocupantes las decisiones más recientes de Claudia Sheinbaum, más cercanas al calderonismo y a los regímenes priistas que al movimiento que representa. Tendrá que corregir y atender el virus del neoliberalismo que amenaza la transformación nacional.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Discover more from Diario Avanzada

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading