Chiapas, México, Avanzada (22/03/2025).- El sol se ocultaba tras las montañas de Mapastepec cuando un hallazgo estremeció a la comunidad. En una zona de difícil acceso, entre las comunidades de Simón Bolívar y Ruiz Cortinas, cerca de la carretera costera, los pobladores descubrieron el cuerpo sin vida de una niña. Era Perla, quien había desaparecido el 13 de marzo en la ranchería Victoria.
Esa tarde, la esperanza de encontrarla con vida se desvaneció. La niña, que este mismo sábado habría cumplido 10 años, pasó sus últimos momentos lejos de su familia, lejos de su hogar. Su desaparición había encendido las alarmas en la región, donde los casos de violencia contra mujeres van en aumento. Desde el primer día, las autoridades consideraron que su vida corría peligro.
La búsqueda fue intensa. Vecinos, familiares y fuerzas de seguridad recorrieron caminos, ríos y montes en un intento desesperado por hallarla. Pero la noticia que nadie quería escuchar llegó con la caída de la noche: Perla Alison no volvería a casa.
Al lugar acudieron elementos de la Policía Municipal y una fiscal del Ministerio Público. Había que iniciar las investigaciones, recabar pruebas, entender cómo y por qué alguien pudo arrebatarle la vida a una niña que, hasta hace unos días, jugaba en su comunidad sin imaginar que su mundo pronto se desmoronaría.
Las primeras líneas de investigación llevaron a la detención de cuatro personas: tres hombres y una mujer, quienes ahora están bajo investigación. La Fiscalía de Distrito Zona Costa busca esclarecer su grado de responsabilidad en un crimen que dejo a Mapastepec sumido en la indignación y el miedo.
El impacto de la tragedia resuena en toda la región. No es el primer caso que enluta a la comunidad. Días atrás, otra mujer fue encontrada sin vida en circunstancias igualmente violentas. La sensación de inseguridad se convirtió en un peso que todos llevan a cuestas.
En medio de la tragedia, el padre de Perla Alison, que trabaja en Estados Unidos, recibió la noticia que nadie querría escuchar. Su pequeña no cumplirá más años, no volverá a correr por los senderos de su comunidad, no regresará a casa con su sonrisa de niña.
La comunidad de Mapastepec clama justicia. No quieren que este caso sea solo otro número en la estadística de la violencia que golpea al país. Mientras tanto, las investigaciones continúan. La historia de Perla Alison no puede quedar en el olvido.