Colima, México, Avanzada (3/03/2025).- La violencia generada por los cárteles no solo afecta a los involucrados en actividades ilícitas, sino que ha tenido un impacto devastador en la población más vulnerable: mujeres y niños. Desde 2017, Colima mantiene activa una Alerta de Violencia de Género contra las Mujeres en varios municipios, incluyendo Colima, Manzanillo y Tecomán. A pesar de este mecanismo de protección, los delitos contra las mujeres no han disminuido; por el contrario, aumentaron, situando al estado en los primeros lugares de la estadística nacional en homicidios de mujeres.
Los niños tampoco escapan a esta realidad. La población menor de 18 años en México, especialmente aquellos nacidos a partir de 2006, crecieron en un entorno marcado por la violencia constante. Los efectos negativos de la guerra contra el narcotráfico se extienden más allá de las cifras de homicidios, afectando el desarrollo y bienestar de las infancias en regiones como Colima.
El impacto de la violencia en Colima se ha evidenciado en hechos recientes que han conmocionado a la sociedad. El 27 de febrero de 2025, Alejandra, una niña de cinco años, perdió la vida tras recibir varios impactos de bala durante un atentado con disparos de arma de fuego en Coquimatlán. La menor recibió un balazo en la cabeza, y hasta la fecha, no se ha proporcionado información oficial ni se han reportado detenidos por este crimen.
Días antes, el 14 de febrero, durante una cabalgata en Villa de Álvarez, dos niños resultaron heridos en un ataque armado que, según la Fiscalía, iba dirigido contra el hijo de la presidenta municipal, Esther Gutiérrez. Uno de los menores recibió un impacto de bala en el ojo. Al igual que en el caso anterior, no se han reportado detenciones ni se ha brindado información adicional sobre el estado de las víctimas.
La UNICEF advierte que “los niños y niñas son las primeras víctimas de la guerra. 460 millones de niños viven en países afectados por conflictos violentos: muchos son desplazados de manera forzada, a veces huérfanos o niños no acompañados, en busca de seguridad. Además, los niños y niñas son especialmente vulnerables al abuso, la explotación y la trata durante las emergencias y los conflictos armados”.