A unos días de que se cumpla el segundo aniversario de la desaparición del abogado defensor de los derechos humanos Ricardo Arturo Lagunes Gasca y el líder comunal Antonio Díaz Valencia, el próximo 15 de enero, sus familiares y representantes, organizaciones de sociedad civil, amigos, colectivos y académicos hicieron un llamado a la acción global para exigir su aparición con vida, verdad y justicia.
En un comunicado para el que están recopilando firmas de apoyo en la dirección https://forms.gle/4oszoepsFGYXqr8J7señalan que los dos ambientalistas fueron desaparecidos forzadamente el 15 de enero de 2023, después de ganar juicios que les permitirían defender a la comunidad indígena de Aquila y establecer la agenda para el desarrollo minero de Ternium en la mina Aquila, en Michoacán, México. Desde entonces, no se sabe nada de ellos y sus seres queridos continúan exigiendo su búsqueda y presentación con vida.
De acuerdo con el documento, la desaparición de Ricardo y Antonio es un símbolo de la violencia contra personas defensoras de derechos humanos en México y la organización Global Witness ha documentado en su informe anual la grave situación de desaparición forzada de defensores ambientales en el país, dedicando el capítulo En el limbo a este caso.
Según dicha organización entre 2012-2023, 203 defensores ambientales fueron asesinados en México, 26 de ellos fueron víctimas de desaparición forzada, 21 en Michoacán. El 70% de los ataques letales de 2023 fueron en contra de indígenas defendiendo sus territorios de la industria minera, con la mayor concentración de casos en la Costa del Pacífico de los Estados de Michoacán-Colima-Jalisco.
Señala el comunicado que en México, desde que los defensores desaparecieron, se encontraron numerosas fosas clandestinas con cientos de cuerpos y restos que permanecen sin identificar, con análisis forenses incompletos. Así se suman a los más de 72 mil cuerpos sin identificar. El caso por la desaparición de Ricardo y Antonio permanece sin avances significativos que permitan investigar, juzgar y sancionar a todos los responsables intelectuales y materiales de este grave crimen.
“Las irregularidades de la investigación y en la búsqueda, la obstaculización de la participación de los familiares y la falta de una estrategia integral para resolver el caso generan gran preocupación y fomentan el olvido. La violencia que rodea el caso, con varios testigos o perpetradores ejecutados después de ser inexplicablemente liberados de la custodia del Estado, exigen salidas humanitarias para la búsqueda de verdad y justicia. Las familias siguen exigiendo al Estado que les escuche, que reconozca el crimen como una desaparición forzada, desarrolle todas las líneas razonables de investigación, incluyendo el rol de agentes del Estado y actores privados, y trabaje con expertos independientes y sus recomendaciones. En el 2024 han recorrido el mundo con el rostro de los defensores y sus demandas de verdad y justicia, sin que las recomendaciones internacionales de la ONU, de la CIDH, de Luxemburgo o Estados Unidos sean escuchadas”.
Las organizaciones y familiares piden que en el segundo aniversario, conscientes de las crisis humanitarias, forenses y de justicia que azota el país en materia de desapariciones y de violencia contra defensores ambientales, la ciudadanía seuna “al mes de acción global contra la impunidad, aportando tu arte, compartiendo tu acto de solidaridad, firmando nuestra petición, enviando nuestras postales a las autoridades para exigir que cumplan con sus obligaciones internacionales en materia de derechos humanos, y que garanticen la búsqueda efectiva de Ricardo y Antonio, así como el esclarecimiento de los hechos y la sanción a los responsables”.
Entre las exigencias del pronunciamiento se encuentran las siguientes:
Consolidar un mecanismo humanitario que garantice la colaboración de todos los actores, incluida la empresa minera Ternium, para descubrir la verdad, encontrar a los defensores y regresarlos de inmediato a sus familias.
Nombrar un Fiscal Especial y conformar un equipo de búsqueda humanitario para el caso, con los recursos y la experiencia necesarios para llevar a cabo una revisión exhaustiva, independiente e imparcial de la investigación de las desapariciones de Ricardo Lagunes Gasca y Antonio Díaz Valencia y elaborar un plan estratégico para la búsqueda.
Colaborar con los expertos independientes que trabajan para las familias en el Mecanismo Independiente para la Recuperación Humanitaria de Antonio y Ricardo (MIRHAR).
Colaborar con otros países e instituciones que estén en condiciones de ofrecer la asistencia técnica más avanzada en la búsqueda.
Exigir a Ternium debida diligencia empresarial para casos de graves violaciones a derechos humanos, utilizando su influencia para ayudar en la búsqueda, entablar un diálogo constructivo con las familias de los desaparecidos y sus representantes, e implementar tolerancia cero a la violencia contra los defensores.