Colima, México, Avanzada (19/12/2024).- La violencia en Colima alcanzó a quienes tienen la encomienda de proteger a la ciudadanía. Entre el 1 de enero y el 9 de diciembre de 2024, al menos 13 elementos de seguridad pública, incluidos policías estatales, municipales y elementos del sistema penitenciario, fueron asesinados en distintos hechos violentos. Los ataques reflejan la grave situación de inseguridad que impera en la entidad.
Los hechos más recientes ocurrieron en diciembre. El 4 de diciembre, un policía fue asesinado en el municipio de Cuauhtémoc. A través de sus redes sociales, el Ayuntamiento condenó el ataque y envió condolencias a la familia del elemento. Dos días después, el 6 de diciembre, otro policía fue ultimado a las afueras de su domicilio en la colonia Mirador de la Cumbre III, en la ciudad de Colima. La Secretaría de Seguridad Pública informó que el oficial formaba parte de la Policía Estatal Preventiva.
El 8 de diciembre, el subdirector del Centro de Reinserción Social (Cereso) de Manzanillo fue asesinado en un ataque armado a escasos metros de su domicilio. La violencia contra los mandos penitenciarios ha generado preocupación en la entidad, ya que pone en riesgo no solo a los funcionarios públicos, sino también la operación de los centros de reclusión.
Entre el 27 de septiembre y el 1 de octubre de 2024, dos elementos de la Policía Estatal Preventiva también fueron asesinados en ataques directos. El primero ocurrió el 27 de septiembre, cuando un agente fue abatido por un ataque armado. Días después, el 1 de octubre, otro policía estatal fue víctima de un hecho similar que le costó la vida.
Uno de los casos más destacados fue el asesinato de Alejandro Flores Martínez, elemento adscrito a la Policía Estatal Preventiva. El agente fue atacado a balazos el 1 de mayo cuando salía de un restaurante de mariscos ubicado sobre la avenida Felipe Sevilla del Río, en la ciudad de Colima.
De acuerdo con la organización Causa en Común, los homicidios de elementos de seguridad no solo constituyen un ataque a la vida de las víctimas, sino también a la seguridad pública en su conjunto. La organización ha advertido que los asesinatos de policías tienen un fuerte impacto en la moral y el desempeño de las corporaciones, al tiempo que evidencian la vulnerabilidad en la que operan los elementos.
*Imagen ilustrativa.