Bajo el lente de Ana Rosa García.
Cada vez más nos acercamos a la realidad social al observar el resultado negativo de los programas sociales en ciertas áreas.
Viridiana Valencia aceptó en la glosa informativa que aún no se ha cubierto la pensión obligatoria del Estado de Colima para adultos mayores de 60 a 64 años.
Esto no es novedad. Desde el sexenio de Ignacio Peralta Sánchez se produjo ese inconveniente financiero, ya que a más de tres mil quinientos adultos mayores se les retuvieron pagos. Algunos denunciaron que, al ir a cobrar, les quitaban una pequeña suma del total.
Mamdis A.C. sostuvo conversaciones con el entonces mandatario, así como con el titular de esta asociación civil, el líder colimense Antonio Suástegui. Él organizó mítines y marchas a las afueras del complejo administrativo e incluso fue recibido por la exsecretaria de Gobierno y actual alcaldesa de Cuauhtémoc para concertar lo adeudado a ese sector.
Después de varios intentos por lograr cubrir ese apoyo, incluyendo reuniones con diputados de Morena comisionados, no se actuó. Algunos beneficiarios fallecieron durante la pandemia y después de ella debido a la ausencia de recursos para subsistir.
La fundación ha quedado debilitada por la falta de interés de sus miembros en continuar la lucha por ese objetivo común.
Este es un efecto colateral de los beneficios sociales cuando no se otorgan a tiempo. El impacto más preocupante que ya se vislumbra es la falta de interés por parte de jóvenes y adultos en integrarse a una fuente de trabajo.
¿Qué significa esto último? Se ha observado un déficit de mano de obra. Los anuncios que solicitan personal no encuentran respuesta, al grado de que se percibe y se comenta: “Ya nadie quiere trabajar porque recibe apoyo del gobierno federal”. ¿Es esa la realidad?
Hoy, un operador de taxi compartió su perspectiva al respecto. Dedujo que también existen pocos vehículos de transporte circulando porque los conductores han dejado el oficio tras recibir los depósitos del bienestar. Consideran que no tiene sentido arriesgarse en ese servicio si ya cuentan con sus pensiones del gobierno.
Como podrán notar, no es que vayamos rumbo a Venezuela, es que vamos peor. Se está fomentando una ciudadanía apática, que solo extiende la mano para recibir.
Te pregunto, mexicano o mexicana: ¿Te sienta bien ser un mantenido del gobierno? ¿Quieres educar a tus hijos en la vida fácil? De ser así, ve considerando que pueden terminar frecuentando antros, casinos o incluso consumiendo drogas. ¿Es este el futuro que queremos para los jóvenes que estamos formando?
Vaya beneficios. Es claro lo que busca el gobierno: mantener al pueblo dormido para seguir ejerciendo un poder absoluto sobre todos los recursos de nuestro país.