Columna
El Puercoespín
Los jueces -magistrados y ministros incluidos- están de capa caída que han tenido que recurrir a que su defensa política sea hecha por un criminal, Genaro García Luna.
Están felices por el apoyo brindado a través de una carta hecha pública por medio de su esposa, Linda Cristina Pereyra, que la filtró a los medios sin el conocimiento de su abogado defensor. Tampoco la carta fue puesta a disposición del juez que lleva su causa, por lo tanto, es tan solo un documento propagandista que aprovecharon los miembros del Poder Judicial Federal porque se vieron apoyados moral y políticamente por este criminal.
Genaro García Luna quien fue juzgado en un tribunal federal del Distrito Este de Nueva York y encontrado culpable por un jurado en forma unánime ahora se ostenta como un criminal rentable y políticamente un activo muy bien cotizado por la derecha mexicana.
El día de ayer, 19 de septiembre, los fiscales federales solicitaron al juez, Brian Cogan, que le dicte una condena de cadena perpetua y 5 millones de dólares de multa. García Luna en el juicio que concluyó el 21 de febrero de 2023 fue encontrado culpable de los siguientes delitos: liderar una organización criminal durante un largo periodo siendo secretario de Estado; por haber cometido obstrucción de la justicia bajo la forma de sobornos para crear un complot a su favor, entre otros.
Recordemos que el 26 de febrero de 2023, en la marcha de la Marea Rosa para defender al INE, la derecha se ofendió y desgarró una manta colocada en un edificio adyacente al Zócalo porque consideraban ofensivo y calumnioso su contenido porque en ella aparecía la imagen de García Luna al frente y de fondo el escudo del partido Acción Nacional.
La última fecha que se fijó para dictarle sentencia, después de haber sido diferida en un par de veces, será el 9 de octubre próximo y, dicho sea de paso, la carta publicada no le servirá de nada porque no la remitió al juez Cogan ni presentó las pruebas que cita en la carta donde precisa la existencia de videos y documentos en agencias del gobierno de los Estados Unidos donde se incrimina a operadores políticos del presidente Amlo. La verdad es que no presentó prueba alguna.
Pero los miembros del Poder Judicial Federal tienen razón en recibir con beneplácito el apoyo de un criminal porque la mayoría de los ciudadanos tiene una mala opinión de los juzgadores.
Según el Inegi “sólo 39 de cada 100 mexicanos considera que el desempeño de los jueces y ministros es bueno al momento de emitir sus sentencias en casos particulares o públicos.
En contraparte, la mayoría de los ciudadanos cree que las cortes estatales y federales son lugares donde se frecuentan diversos actos de corrupción, pues el 66.7 por ciento de los encuestados considera que las mordidas y actos preferenciales son el pan de cada día dentro del Poder Judicial”.
Y si se compara el desempeño de los jueces con otras instituciones resulta que el 64.6 % de los ciudadanos considera que el Poder Judicial es una institución corrupta que solo está por encima de los policías de tránsito. Lo que significa que policías municipales, estatales, federales, Guardia Nacional y Ejército, tienen mejor reputación y están por encima de ellos.
Tan mal andan los miembros del Poder Judicial Federal en la percepción de los ciudadanos mexicanos que han tenido que cobijarse a la sombra de un criminal como García Luna.
Genaro García Luna es un criminal que el próximo 9 de octubre tiene altas probabilidades de ser condenado a cadena perpetua, puesto que, la defensa carece de argumentos y recursos jurídicos para hacer una contrapropuesta o acotaciones a la solicitud de los fiscales del gobierno norteamericano.
Mal deben de andar las cosas entre los miembros del Poder Judicial Federal que han tenido que ser defendidos por un criminal.
Increíble, los jueces adoptan como líder moral a un criminal. Si no lo veo, no lo creo.