Colima, México, Avanzada (09/07/2024).- La zona conurbada de Colima y Villa de Álvarez, así como la ciudad de Manzanillo, se encuentran entre las ciudades mexicanas con una competitividad media baja, mientras que Tecomán se posiciona aún peor, con una competitividad baja. Así lo revela el Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2023 del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), que mide la capacidad de las ciudades mexicanas para generar, atraer y retener talento e inversión.
El ICU 2023 evalúa las capacidades estructurales de las ciudades y no solo las coyunturales, con el objetivo de alcanzar una mayor productividad y bienestar para sus habitantes. Este índice abarca 42 zonas metropolitanas del país y 24 zonas urbanas relevantes, lo que compone un total de 66 ciudades integradas por 362 municipios.
Monterrey se destaca como la ciudad más competitiva entre las urbes más grandes, seguida de Saltillo, Querétaro y Guadalajara. En el caso de las ciudades medianas, Durango y Mazatlán lideran la lista, mientras que Los Cabos y Puerto Vallarta permanecen como las más competitivas entre las relativamente más pequeñas. En contraste, Colima y sus principales ciudades enfrentan desafíos para mejorar su competitividad.
Colima y Villa de Álvarez, en conjunto con Manzanillo, exhiben una competitividad media baja, un nivel que refleja diversas áreas de oportunidad en términos de infraestructura, seguridad y atracción de inversión. Por otro lado, Tecomán, con una competitividad baja, enfrenta retos aún mayores que dificultan su desarrollo y bienestar para sus habitantes.
Uno de los aspectos evaluados por el ICU es la percepción de seguridad. Aunque la incidencia delictiva ha aumentado, la percepción de seguridad ha mejorado ligeramente en algunas ciudades mexicanas, con una disminución en los delitos de alto impacto como homicidios y robos de vehículos. Sin embargo, en todas las ciudades examinadas, al menos el 60 por ciento de la población adulta percibe que en su gobierno hay prácticas de corrupción frecuentes y muy frecuentes, con un promedio que supera el 80 por ciento, reporta el IMCO.
El índice también resalta problemas en la gestión del agua y la movilidad. En promedio, las ciudades consumen 114.8 metros cúbicos de agua por habitante al año. Además, la brecha salarial entre hombres y mujeres se mantiene, con una mujer recibiendo en promedio un 17 por ciento menos ingresos que un hombre, una brecha que se amplía en lugares como Manzanillo, Colima, donde alcanza el 29 por ciento, señala el Instituto de Competitividad.
En materia de innovación, se observa una reducción en el número de patentes solicitadas, lo que indica una menor actividad en el desarrollo económico. Para mejorar la competitividad, el IMCO propone varias estrategias, como la atracción de inversiones mediante la creación de agencias de promoción que involucren a los sectores público, privado y académico, así como el desarrollo de planes de inversión en infraestructura para garantizar el acceso a insumos básicos como agua y electricidad.
Además, se recomienda la implementación de gobierno digital para una gestión más eficiente de los recursos y la profesionalización de los catastros para una mejor planificación urbana.
El tratamiento sostenible del agua y la mejora de los sistemas de movilidad son otras áreas clave para incrementar la competitividad.
*Imágenes tomadas de las redes sociales de los respectivos Ayuntamientos.