Colima, México, Avanzada (05/06/2023).- La reciente privación de la libertad y posterior asesinato de un alto funcionario de la Aduana de Manzanillo muestra una vez más, el alto nivel de violencia que padece la población del estado con menos habitantes en el país y con una extensión territorial de apenas 5 mil kilómetros cuadrados.
El Consejo para la Seguridad Pública y la Justicia Penal consideró que los niveles de violencia son muy cercanos a los que prevalecieron en Medellín en Colombia durante la época en la que operaba el narcotraficante, Pablo Escobar.
En Colima, asesinan a cualquier persona sin importar la hora, el día o la función que desempeñen. En esta tierra han acribillado a un exgobernador, un juez federal y su esposa, diputados locales, un alcalde, carniceros, tortilleros, empresarios, niños, mujeres, niñas, adultos y ancianos.
El nivel de violencia es tan grave, que el miércoles 31 de mayo, el presidente Andrés Manuel López Obrador confirmó el homicidio del subdirector Administrativo de Aduanas del puerto de Manzanillo, Sergio Emanuel Martínez Covarrubias, quien fue privado de su libertad afuera de un concurrido restaurante del puerto colimense. El titular del Ejecutivo federal dijo que este crimen estaba relacionado con la lucha que emprendió contra el fentanilo.
Este crimen de un alto funcionario se suma a la ejecución de un juez federal y su esposa afuera de su domicilio en la ciudad de Colima el 16 de julio de 2020. Según las primeras versiones periodísticas, el crimen estaba relacionado con el juicio en contra de un presunto responsable de la privación de la libertad y el asesinato de la diputada local de Morena, Anel Bueno Sánchez, quien fue localizada sin vida en una fosa clandestina el 3 de junio de 2020.
El 2 de mayo de 2022 perdió la vida el diputado Roberto Chapula de la Mora cuando se encontraba a unos metros de su domicilio en la capital de Colima. El 11 de enero de 2023 fue asesinada la jefa de la Unidad Antisecuestros de la Fiscalía General del Estado y unos días antes, un comandante de la corporación policiaca.
En Colima, también murió en un ataque a balazos, el exgobernador, Silverio Cavazos Ceballos en noviembre de 2010, posteriormente asesinaron al alcalde de Ixtlahuacán, Crispín Gutiérrez Moreno. Estos crímenes de altos funcionarios y políticos en Colima se suman las más de cinco mil personas asesinadas en distintos hechos violentos en los últimos cinco años. La mayoría de los crímenes permanecen en la impunidad.