Columna
El puercoespín
La violencia tiene sus orígenes históricos, falta de combate, contubernio y espacios cedidos por el Estado, como las aduanas –caso de Colima– al crimen organizado.
Sin embargo, también es productos de un pésimo diagnóstico y subestimación, del actual gobierno, de su potencial. En campaña Indira sostenía: “Tristemente Colima se encuentra dentro de las primeras ciudades más violentas del mundo, porque ha sido gobernada con irresponsabilidad e insensibilidad; pero los malos gobiernos ya se van y pronto comenzará el cambio verdadero” (21 de abril de 2021).
Llegó al gobierno en noviembre de 2021 y lo primero que hizo fue nombrar a una vendedora de hotdogs como responsable del Secretariado de Seguridad. Lupe Solís llegó meteóricamente a un puesto de primer nivel sin contar con experiencia alguna y, de la noche a la mañana, se convirtió en jefa de militares de carrera, profesionales con experiencia y talento en su materia.
Solís en este primer año, día a día, desde el primer día de gobierno se dedicó a documentar su ignorancia en la materia. El primer día de gobierna no sabía cuántos efectivos llegarían de la Secretaría de Marina a Colima (aquellos 200 efectivos).
Solís demostró que es imposible coordinar a un secretariado cuando nunca se ha coordinado nada.
Solís, en este primer año demostró lo obvio, que es imposible dirigir la Secretaría General de Gobierno cuando se desconocen los fundamentos de la gobernanza política, social y orden y lo único que ha gobernado es la inercia de las cosas.
Su formación profesional es un título de licenciatura tramitado para cubrir el requisito de ley, pero carece de los créditos profesionales que se le acrediten sus habilidades y destrezas.
Resultado: es incapaz de mandar y dirigir los organismos del gobierno que se le han encomendado, no tiene proyecto, no tiene agenda, no tiene compromiso y conocimiento. Solo priva su servilismo a Indira. En resumen, es inútil, incapaz y un estorbo en el puesto que ocupa.
No hay líder en la estrategia de seguridad. Su único mérito es el nepotismo que la favorece.
El Bryant
El Bryant como fiscal es un excelente ahijado. Es un abogado que carece de experiencia, carece de méritos y el talento no es su fuerte.
El Bryant está al mando de una corporación, por su función, altamente infiltrada por el crimen organizado –eso es un secreto a voces–, por una parte, y por otra, gran parte de sus integrantes fueron formados en los tiempos de Sam López donde se sostenía la teoría de que los asesinos y criminales debían de ser regulados por los propios criminales
Además carece de la valentía con que debe contar un funcionario en una posición donde el valor cuenta. La valentía no es su fuerte. Lo suyo es ser ahijado consentido de Indi.
Manuel Llerandí
Este militar encarnó la ineficacia. Sin diagnóstico, sin conocimiento del terreno, sin conocimiento de la corporación –límites y alcances–. Nunca tuvo control de nada.
Su insensatez fue tan grande que llegó a decir que en un mes resolvería el problema de la inseguridad en Colima.
Su paso demostró que era un inútil metido a policía, el requisito para ser parte del gabinete de Indi.
El nuevo secretario de Seguridad todavía no da color.
Las direcciones municipales
Las direcciones municipales de seguridad fueron tomadas por el Gobierno del estado. Las principales: Colima, Villa de álvarez, Comala, Cuauhtémoc, Tecomán, Coquimatlán, Minatitlán, Armería e Ixtlahuacán rendirán cuentas negativas en materia de seguridad, son municipios fracasados por la elusión de responsabilidad en la materia.
Entre presidentes municipales y gobernadora se echarán la culpa y ninguno de ellos será capaz de hablar del pacto entre ellos del porqué de ceder la seguridad al gobierno del estado. Nadie rendirá cuentas de esto y los ciudadanos, legítimamente, les demandaremos el rechazo a este tipo de pactos secretos que nadie asume, pero que nos han llevado al desastre inexorablemente.
Indi hizo fracasar a los municipios y los municipios fueron incapaces de defender y asumir una tarea legalmente de ellos. Ambos son responsables del fracaso. Nadie rendirá cuentas.
Municipios y el gobierno del estado fallaron, eso es innegable. Las pruebas están a la vista.
Inútiles cediendo sus responsabilidades a inútiles incapaces de asumir su responsabilidad constitucional.
El pacto político en materia de seguridad entre estos municipios fracasó. Quiénes asumirán la responsabilidad. La respuesta es clara, ninguno. Son unas y unos baquetones carentes de vergüenza.
Solo Manzanillo se ubica aparte.
El nepotismo es el origen del fracaso, la secretaria general de Gobierno, es incapaz de parar la guerra contra la Policía y la Fiscalía estatales. El Bryant también tiene su guerra propia donde el saldo es un número importante de ministerios públicos asesinados que va creciendo.
La Policías y la Fiscalía sostienen una guerra contra el crimen organizado, pero también una lucha intestina donde el Bryant –según la narrativa narca– forma parte de uno de los bandos y reiteradamente ha sido acusado ser mensajero entre ellos y el Ejecutivo estatal.
Lupe Solís es la amiga inútil.
El Bryant es el ahijado inútil.
Todos los funcionarios como los anteriores fueron escogidos con base en un perfil similar al de la gobernadora: inexpertos, carentes de experiencia, sin créditos profesionales, inútiles y contagiados de un infantilismo agudo.
Como ella lo dijo en campaña, se sigue gobernando con irresponsabilidad e insensibilidad, llegó el cambio de gobierno, y el mal gobierno sigue y el cambio verdadero lo seguimos esperando.
La inseguridad, uno de los dos problemas torales en el estado sigue mal, muy mal, el otro problema, el de las finanzas públicas es otro caso que revisaremos mañana.