La gobernadora pasea, sonríe en las fotos, entrega computadoras, tal vez una llave de paso de agua para Ciapacov, se retrata con sus huestes para escribir en redes sociales las grandes obras que en nueve meses no hemos visto, ¡Ah! Pero de seguridad nada.
Ella dice que se reúne a trabajar con elementos policiacos para “coordinarse” y brindar seguridad a los colimenses, sin embargo, pese a las más de 400 fotografías que ha compartido relacionadas con esa materia, los resultados cada vez son peores.
Los hechos
El 2018 fue el año más violento en la historia de Colima, según Adrián Joya, el vocero de “la mesa para construir…” lo que todos anhelamos pero son incapaces de brindar. Ese año según dijo, se registraron poco más de ochocientos homicidios, este año, faltando una tercera parte para que concluya, la proyección es que llegaremos a 900, puesto que hasta el octavo mes, se habían registrado poco más de 600 homicidios dolosos.
En materia de personas desaparecidas la estadística es peor, los robos de autos, casas, transeúntes, extorsión (cobro de piso), en fin, el rubro que usted guste, las cifras son de terror. Y si a esto aunamos que sólo el 10% de los delitos se denuncian, es claro que la ciudadanía no confía en los funcionarios que cobran por procurar la justicia.
¡Basta ya!
Ayer asesinaron a un joven de forma cobarde y otro más resultó herido, se conoce que eran estudiantes de nivel preparatoria en la Universidad de Colima, sin embargo, para la maestra Indira Vizcaíno esto no tiene la relevancia que implicaría salir a dar la cara y garantizar que no se repita el hecho.
Hasta el momento la maestra nada ha dicho y para los que somos padres de familia, esto es un indicador de que los criminales rebasaron los límites que desde hace mucho la maestra Indira tolera.
La maestra Indira declaró que esperaba una disminución en los índices delictivos con la detención de “La Vaca”, en contraste, esta recrudeció.
La sociedad colimense ha sido en extremo tolerante con las autoridades, pese a que no dan los resultados positivos que al día de hoy son ya, impostergables.
La sociedad colimense debe marcar un límite, si el gobierno es permisivo, inepto o está coludido, los que no tenemos nada que ver en esas cuestiones, debemos mandar el mensaje a los criminales-gobierno, que no podemos tolerar la pérdida de una vida más.