Columna
El puercoespín
El Instituto Electoral del Estado de Colima no tiene para pagar salarios. Su causa principal es la negligencia de un gobierno local torpe, inhumano e inepto.
El Gobierno de México pretende realizar una Reforma Electoral con cual se ahorren 24 mil millones de pesos; elección a través del voto popular de consejeros y magistrados electorales y sus candidatos serán postulados por los tres poderes de la Unión; convertir el INE en el Instituto Nacional de Elecciones y Consultas; reducir el número de consejeros electorales de 11 a 7; federalización de las elecciones desapareciendo los organismos públicos locales y tribunales electorales locales; reducción de diputados federales (de 500 a 300), estatales (de entre 14 a 45 máximo) y regidores; reducción del presupuesto para los partidos políticos; facilitar el voto de los mexicanos en el extranjero; implementar el voto electrónico; reducir los tiempos oficiales de la autoridad electoral y redefinir el concepto de propaganda institucional.
De acuerdo con el contexto de una Reforma Electoral que pretende reducir los costos de las elecciones y si consideramos que el Gobierno de México está proponiendo específicamente, entre otras propuestas, la desaparición de los organismos locales encargados –en Colima sería la desaparición del IEE– cortarle los recursos al Instituyo Electoral de Colima sería la estrategia lógica del gobierno Indira para presionar a las actuales autoridades locales para “convencerlos” de su necesaria desaparición; sin embargo, no se están cortando los recurso al Tribunal Electoral del Estado de Colima –el otro organismo también agendado entre las diez propuestas básicas de la reforma electoral–, es decir, es una medida directa al órgano encargado de organizar las elecciones, pero no toca al organismo que las califica y sanciona. Aun siendo una estrategia pensada para matar por hambre al IEE no los reivindica como humanistas, como se dicen ser.
Todo indica que es una acción directa y deliberada contra el IEE y nada tiene que ver la Reforma Electoral en proceso de aprobación, pues es facciosa de origen e inhumana en su aplicación.
Atacan al IEE, pero no tocan al Tribunal Electoral del Estado de Colima, por tanto, los actos indican que se trata de una acción más visceral y personal que una estrategia política para impulsar, a nivel local, la Reforma Electoral del Gobierno de México.
Hipótesis uno.- Los mexicanos estamos de acuerdo en acabar con los enormes costos que representan estos órganos electorales donde los consejeros y magistrados cobran como si deveras trabajaran y cobran salarios fuera de la realidad económica que vivimos la mayoría de los mexicanos, pero las formas en que se está dejando sin recursos al IEE lo más certero es que se trata de una negligencia administrativa que tiene varias implicaciones: se está atacando en forma directa al organizador de las elecciones locales indicando que se trata de un asunto personal y alegando políticas de austeridad. Lo relativo a políticas de austeridad quedan eliminadas cuando se han conocido el derroche presupuestal de la gobernadora en viajes y viáticos innecesarios e improductivos que están lejos de ser rentables.
En pocas palabras dejar sin recursos al IEE es un acto deliberado, negligente e injusto.
Hipótesis dos.- El Gobierno de Colima desde que se hacen mediciones a nivel nacional de la aprobación de su funcionamiento se ha ubicado entre los cinco con menos aprobaciones, es decir, está reprobado y la reprobación de su funcionamiento por los ciudadanos ha sido consistente y en creciendo el número de personas que lo han calificado en forma reprobatoria.
La descalificación, producto de un desempeño mediocre, ha hecho aparecer en el horizonte político el fantasma de la consulta de Revocación de Mandato que el propio Gobierno de Indira lo ha visto como una posibilidad real que se aplique y, por tanto, ha buscado por todos los medios contener la consulta de Revocación de Mandato de la siguiente manera: ha retrasado las leyes secundarias; ha aprobado leyes que contradicen las disposiciones constitucionales locales y leyes federales al mandar la consulta de la Revocación de Mandato hasta el año 2027; ha retrasado su publicación; ahora ha aplicado está presión al IEE para que, si en el caso que se dé la Revocación de Mandato, el IEE esté a las órdenes del Ejecutivo local.
En síntesis, las presiones financieras al IEE es un recurso desesperado de un gobierno débil, mediocre y fracasado para que, en su caso, si se da la Revocación de Mandato tener a IEE a sus órdenes y actúen parcialmente en una eventual consulta de este tipo.
Ante todo está lo inhumano
La presión al IEE de Colima es parcial, pues el Gobierno de Indira lo ataca directamente y sin elementos ni argumentos que lo justifiquen, pues al Tribunal Electoral del Estado de Colima no lo tocan; su mediocridad la inhabilita para actuar como política de Estado, eso ni por error lo conoce, ella es una vulgar grillera de aldea.
Pero hay algo inhumano e inaceptable el atacar y poner en peligro a todas y cada una de las familias de los empleados del IEE. Dejar sin salarios a los trabajadores del IEE es un acto inhumano que los colimenses debemos de reprobar.
Dejar sin salarios a los trabajadores es un acto de la peor bajeza política.
El que no se les suspenda las prerrogativas a los partidos es entendible, pues si el instituto no lo hiciera todos los sinvergüenzas de los partidos se los comerían vivos y actuarían legal y políticamente en forma implacable.
Desalmados partidos políticos y desalmado el Gobierno local que hacen lo humano a un lado.
Desalmada la gobernadora que en forma negligente, sin importarle en absoluto las vidas de seres humanos, desde el castillo de su soberbia, desde la negligencia que la arropan y desde su complejo de inferioridad no puede ver que está dañando familias.
De una gobernadora que ni siquiera puede contar con una escolta en una ceremonia donde el principal actor es la Banda es mucho pedir que haga algo bien.
Pobre desalmada, inútil, inepta e inhumana mujer que condena a las familias del IEE a padecer hambre cuando ella y sus hijos comen muy bien del erario.
El gobierno no hace política, sus tareas principales son ofender y defenestrar: en síntesis es un gobierno negligente e inhumano.