Columna
El puercoespín
La nostalgia
La visita del presidente me recordó la película de Giuseppe Tornatore protagonizada por Marcello Mastroianni que interpreta un hombre jubilado que vivía como funcionario rural y durante su viaje se dará cuenta de que su familia vive marcada por la tristeza a pesar de tener una apariencia próspera de bienestar.
Guerra de consignas
En los tiempos del PRI cuando un presidente hacia una visita a un estado de la República se organizaban los sindicatos y las organizaciones sociales para manifestarle al mandatario su apoyo o su rechazo a ciertas políticas públicas y el presidente, en su calidad de equilibrante político, observaba y escuchaba a las masas movilizadas y ponderaba las movilizaciones para convertirlas en un factor decisorio para el momento de designar candidaturas y se tomaba en cuenta a los cuadros que tenían mayor capacidad de movilización e influencia entre la sociedad.
Eso no existe hoy, pues el partido de Estado está en un proceso de extinción para convertirse en un partido más en el espectro político; sin embargo, los morenistas de Colima, atrapados en los tiempos del partido corporativo, en esta venida del presidente organizó porras con el objetivo de cubrir las manifestaciones de protesta de los sindicatos municipales, del estado y de salud que están inconformes con el Gobierno estatal porque éste ha sido incapaz de negociar políticamente las demandas laborales de estos sindicatos, además de no ser escuchados –principalmente los de salud– en los procesos de federalización, basificación y contratación. El gobierno estatal está siendo incapaz de negociar y llevar a buen puerto procesos laborales que no representan mayor complejidad, salvo que se sea inepto o cerrados al reconocimiento de los derechos de los trabajadores.
La desgoberandora demostró nuevamente su ineptitud. Las porras de los acarreados sucumbieron frente a las legítimas demandas de los trabajadores municipales, estatales y de salud. La gobernadora perdió la figura y el presidente se vio en la necesidad de manifestarle un respaldo frente a la debilidad palmaria de la inepta gobernadora. Dijo algo así como “le tenemos toda la confianza, absoluta confianza a la gobernadora de Colima, Indira Vizcaíno.” El Gobierno del estado y todos los grupos afines a la Mafia de las Amiguis hicieron del apoyo del presidente su propaganda número uno, como para decirles a todos los demás, que ese grupo contaba con todo el respaldo del presidente; sin embargo, en sus prisas, olvidaron varias cosas: uno, Colima no es un principado que precise del voto de confianza del Príncipe; dos, los respaldos en el fondo son la muestra más evidente de la debilidad del Ejecutivo estatal; tres, no detectaron en ese momento que su gobernadora estaba siendo jubilada en servicio e interpretaron el respaldo como una calificación aprobatoria a su desempeño gubernamental, nada más alejado de la realidad.
La manifestación de apoyo del presidente a la gobernadora fue un discurso para los grupos afines a la gobernadora, es decir, de autoconsumo, para que no se sintieran mal frente a un desempeño desastroso de la gobernadora.
El respaldo lo dio el presidente en el acto público del IMSS, pero para efectos políticos reales el presidente ya había dado instrucciones al secretario de Gobernación para que se apersonara en Colima la próxima semana y se avoque a la solución de los problemas que le fueron planteados por los dirigentes de los sindicatos. En otras palabras, el respaldo fue más mediático y de consumo de los apoyadores del desastroso gobierno de Indira, pero para fines políticos efectivos, el presidente instruyó al secretario de Gobernación hacer uso de sus buenos oficios. El Gobierno del estado nuevamente estaba siendo echado a un lado porque es más que evidente su incapacidad de operar politicamente.
El primer precedente se dio el 6 de agosto de 2021 cuando el presidente instruyó, entonces, al saliente Nacho Peralta y a la entrante Indira que trabajaran para cubrir los salarios de los trabajadores al servicio del Gobierno del estado y puntualizó “El salario no se puede retener a nadie. La próxima quincena se regulariza el pago de la nómina” y agregó “No se ha dejado de entregar las participaciones al gobierno del estado y hasta un poco más”. Estaba entrampada la desgobernadora y la obligaron a pactar con Nacho el adelanto de participaciones. Fue el primer nudo que le ayudaron a desatar; después en la tercera venida del presidente intruyó al secretario de Gobernación Adán Augusto Hernández López negociar el problema de la autopista Guadalajara-Colima cosa que hizo muy bien, pues para los meses finales del año se podrá transitar por el trama llamado transvolcánico; ante su inmovilidad política el gobierno de la república incluyó a Colima en el programa piloto del llamado IMSS Bienestar en el que originalmente solo contemplaba a Nayarit y Tlaxcala y fue evidente, en la segunda Mañanera, que hizo el presidente de Colima que la gobernadora estaba fuera de base. Adán Augusto y Zoé Robledo han sido los dos personajes que han hecho la chamba de una desgobernadora que es más que evidente que está descanchada, además la inseguridad está desatada y ella no tiene ni menor idea de cómo resolver el asunto, los crímenes no cesan y sus funcionarios del secretariado de Seguridad no dan una.
Para mí a la gobernadora la está jubilando en servicio y el gobierno de México está asumiendo las tareas de ella por ser miembros del mismo partido; sin embargo, sus partidarios parecen no darse cuenta y viven en un universo paralelo. La verdad es que el Gobierno de México en los asuntos que considera clave asume las tareas y la gobernadora solo es una invitada de piedra y parece no darse cuenta que la están sistemáticamente jubilando en servicio.
Esta última forma que la sacaron de la jugada fue muy sutil, el presidente la lleno de apapachos y apoyos verbales, pero en la política de facto instruyó nuevamente a Adán Augusto Hernandez asumir las negociaciones laboras que fracasaron frente a Martín Flores Castañeda, que dicho sea de paso les está ganando la partida.
Hagamos un repaso, la secretaria General de Gobierno está de florero, la inseguridad sigue creciendo y ella no se da por enterada; el secretario de Seguridad Ciudadana no da una y sigue en el puesto; el subsecretario de Administración, Victor Manuel Torrero Enriquez hizo de las negociaciones laboras un desastre y sigue en su puesto; el responsable de la Comunicación Social y Asesor Especial entra a una guerra sucia de calumnias, que ni las tortilleras caen tan bajo, y sigue allí; el secretario de Educación sigue de florero, cobrando, sin hacer gestos. Mínimamente estos funcionarios ya deberían de haber sido relevados y, sin embargo, siguen en un gobierno que no se le ve ni pies ni cabeza, pero eso sí, para hacer trampas en Morena se pintan solos.
Todos estamos bien
En el discurso del presidente les dijo a los morenistas de Colima “todos estamos bien”, como la película de Giuseppe Tornatore, fustigó a los cacique locales y a los líderes charros, los insultó y los invitó a dejar de agredir a la gobernadora; sin embargo, quienes vivimos en Colima a diario vemos a los caciques locales y a los líderes charros pasearse abierta, cínicamente y gozando de plena impunidad y conviviendo con la gobernadora llevándose de pellizco y nalgada. Les quiso decir que la lucha sigue y bien echados pa delante. En privado instruyó al secretario de Gobernación que resolviera el asunto.
En la película Marcello termina en la tumba de su esposa contándole, terriblemente afligido, que todos sus hijos vivían muy bien.
La película es conmovedora.
La realidad política de Colima y el trabajo de su gobernadora es patético, pues no le interesa gobernar ni lo que suceda en Colima porque finalmente vendrá el presidente y pondrá orden en las cosas; sin embargo, en la gente colimota el hartazgo crece y crece, pero al final de cuentas todos estamos bien.