Colima, México, Avanzada (25/06/2022).- En el periodo de 2015 a 2021, el estado de Colima se ubicó entre las entidades del país que sufrieron el mayor nivel de deterioro de la paz, de acuerdo con el informe “Índice de paz México 2022”.
El reporte establece que Zacatecas registró el mayor deterioro general de la paz entre 2015 y 2021, seguido de Guanajuato, Colima, Baja California y Michoacán, mientras que Sinaloa ha experimentado la mejora general más grande en los últimos siete años, seguido de Tamaulipas, Guerrero, Coahuila y Yucatán.
“Colima sigue estando entre los estados más violentos de México. Cada año desde 2017 hasta 2019, el estado registró más de 94 homicidios por cada 100,000 habitantes, lo que representa consistentemente las tasas más altas de México. Si bien los homicidios cayeron tanto en 2020 como en 2021, la tasa de Colima de 65.7 homicidios por cada 100,000 habitantes en 2021 seguía siendo la tercera peor tasa del país”.
El informe indica que el aumento de la violencia en los últimos años está ligado en gran medida a la lucha entre cárteles por el control del puerto más transitado de México, en la ciudad de Manzanillo, dado que “es un punto de entrada clave para precursores químicos de Asia para sintetizar fentanilo y metanfetaminas, así como para la cocaína colombiana”.
Añade que a partir de 2016, una batalla entre el Cártel de Sinaloa, el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y Los Zetas por el control del puerto llevó a Manzanillo y sus alrededores llevaron a registrar una de las tasas de homicidios más altas del país.
“Entre 2016 y 2020, Manzanillo se ubicó constantemente entre los cinco municipios con las peores tasas de homicidios en el país, y en la mayoría de esos años, el municipio costero cercano de Tecomán ocupó el primer lugar”.
Según el estudio, para 2021 el CJNG había consolidado en gran medida el control tanto del puerto como del estado y esto coincidió con una disminución relativa de los homicidios en Manzanillo y en todo Colima. A pesar de esto, Manzanillo registró la octava tasa de homicidios más alta del país en 2021, con 103 homicidios por cada 100,000 habitantes.
En general, refiere el documento, la paz en México se ha deteriorado en un 17.1% en los últimos siete años, sin embargo, en los últimos dos años, la paz en el país ha mejorado en un 3.6%. Las medidas de salud pública y las órdenes de quedarse en casa implementadas en respuesta a la pandemia de COVID-19 coincidieron con algunas de estas mejoras, con una gran reducción en los delitos oportunistas registrados en 2020.
Sin embargo, a pesar de algunos avances positivos, muchos indicadores de delincuencia siguen siendo mucho más altos hoy que en 2015, pues la tasa nacional de homicidios casi se ha duplicado, pasando de 15.1 muertes por cada 100,000 habitantes a 26.6 en 2021.
“Ocho estados registraron mejoras en sus tasas de homicidios desde 2015, mientras que los 24 restantes se deterioraron. Desde 2015, más de dos tercios de los homicidios han sido el resultado de la violencia con armas de fuego. En 2021, el 71.3% de los homicidios de hombres y el 56.8% de los homicidios de mujeres se cometieron con un arma de fuego”.
En los últimos años, expone, los cambios en el panorama de los crímenes de la delincuencia organizada se han caracterizado por la expansión territorial rápida y violenta de ciertos cárteles más grandes, la proliferación de grupos delictivos más pequeños y la diversificación de la actividad delictiva.
“Los crímenes de la delincuencia organizada continúan impulsando altos niveles de homicidios en México. Los estados que registraron los mayores deterioros en sus tasas de homicidios fueron escenario de conflictos continuos entre cárteles. Las muertes atribuidas a los conflictos de cárteles aumentaron de 669 en 2006 a más de 16,000 en 2020. La tasa de delitos con violencia aumentó un 16.2% entre 2015 y 2021, impulsada por el deterioro generalizado de las tasas de violencia familiar y violencia sexual”.
Los ocho estados que registraron tasas extremas de homicidios en 2021 fueron: Zacatecas, Baja California, Colima, Chihuahua, Sonora, Morelos, Michoacán y Guanajuato, de los que todos, excepto Morelos, también registraron una tasa extrema de homicidios en 2020.