Colima, México, Avanzada (21/04/2022).- La Administración Federal Antidrogas (DEA) de Estados Unidos señala que la mayoría de los precursores químicos procedentes de China, que son la materia prima para la elaboración de fentanilo, llegan a México a través de los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas.
De acuerdo con un reportaje del periodista J. Jesús Esquivel, publicado por la revista Proceso en su edición de esta semana, los gobiernos de México y Estados Unidos se encuentran en medio de una disputa diplomática porque la administración de Andrés Manuel López Obrador no ha respondido positivamente a la solicitud del presidente estadounidense Joe Biden de prohibir la compra de las sustancias chinas.
“Al gobierno mexicano le hemos entregado en dos ocasiones una lista de unos 30 precursores químicos que en México importan de China, y que los narcotraficantes utilizan para elaborar fentanilo, y siguen sin prohibir su adquisición”, dijo un funcionario estadunidense a J. Jesús Esquivel.
En el mismo texto periodístico aparece la respuesta de un funcionario mexicano al respecto: “Estamos analizando los pedidos que nos han presentado, pero no podemos, por un problema de drogadicción de un país extranjero, echar a perder una relación comercial como la que tenemos con China”.
En ambos casos, los funcionarios aceptaron hablar con el corresponsal de la citada revista en Washington bajo la condición de anonimato porque se encuentran en etapa de negociaciones.
El reportaje señala que frente al fracaso de la guerra contra las drogas de Estados Unidos, la presidencia de Biden se encuentra bajo una fuerte presión social, moral y legislativa por el escandaloso saldo de decesos de estadunidenses, causados por sobredosis con drogas sintéticas.
“La última estadística nacional, y que tendrán que actualizar en las próximas semanas los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), señala que cada 24 horas mueren 274 personas por sobredosis en Estados Unidos. En Washington ya se dice que dicha cifra diaria correspondiente a 2021 superaría ahora los 300 fallecimientos, de acuerdo con datos oficiales de los CDC”.
Según el funcionario mexicano entrevistado por Proceso, “tienen un gravísimo problema de muertes por sobredosis; en Estados Unidos está desbordada la adicción a las anfetaminas, metanfetaminas, fentanilo y todo tipo de enervantes sintéticos; y buscan chivos expiatorios y miran a México”.
La importación de químicos de China está dominada por empresas de aquel país y según la DEA y los servicios de inteligencia mexicanos son los cárteles de Sinaloa y de Jalisco Nueva Generación los clientes más importantes.
“Estos grupos criminales utilizan empresas fantasma o prestanombres asentados en distintos estados del país para importar los precursores químicos que llegan (a México) para presuntamente fines agrícolas e industriales, pero en realidad son usados para fabricar fentanilo y otras drogas”, refiere el funcionario estadounidense.
El periodista de Proceso cuenta que durante la investigación del reportaje había convenido una entrevista con el administrador general de Aduanas, Horacio Duarte Olivares, y un recorrido por las instalaciones de los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas, pues el funcionario había adelantado que demostraría con hechos que los argumentos de Estados Unidos no correspondían del todo a la realidad.
Sin embargo, a menos de 24 horas de la entrevista, cuando el periodista ya había llegado a la ciudad de México, fue cancelada la entrevista y el recorrido por los dos puertos, por orden proveniente de Palacio Nacional, según otros funcionarios.
De acuerdo con el funcionario mexicano anónimo citado por la revista, la Sedena y la Secretaría de Marina “limitan mucho la intervención de otras dependencias federales sobre el funcionamiento y dinámica de los puertos de Manzanillo y Lázaro Cárdenas”.
El reportaje sostiene que Michoacán y Colima no sólo son entidades de ruta y producción de drogas, sino territorios con presencia y dominio por parte del Cártel de Sinaloa y del CJNG, así como de células más pequeñas del crimen organizado que exporta fentanilo, anfetaminas y metanfetaminas a Estados Unidos.
*Fotografía ilustrativa.