Colima, México, Avanzada (22/01/2019).- Colima, un estado bañado por las aguas del pacífico y que hasta hace una década era un remanso de paz, se convirtió por tercer año consecutivo, en el más violento del país por la tasa de homicidios dolosos.
Tan sólo, en los últimos tres años, 2 mil 110 personas fueron asesinadas en la entidad y la mayoría de esos crímenes no han sido resueltos. Muchos de los asesinatos no han quedado registrados en las historias que cuentan los medios de comunicación, debido a que la autoridad no informa sobre las ejecuciones, pero la gente se pasa de boca en boca los hallazgos en sus colonias, barrios, o pueblos.
Sin embargo, la Fiscalía General del Estado, a quien sí reporta mes a mes los índices delictivos en el estado es al Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional, el cual de forma pública, presenta la información reportada por las autoridades estatales.
Dicha información muestra que en el 2018, fueron asesinadas 707 personas en la entidad; en el 2017, 803, y en el 2016, 600. Las cifras anteriores exponen que en los tres primeros años del gobierno de Ignacio Peralta Sánchez se cometieron 2 mil 110 asesinatos dolosos.
El mismo Secretariado refiere que la tasa de homicidio doloso por cada 100 mil habitantes fue de 81.1, para Colima, por lo tanto, el estado se colocó en el primer lugar nacional en este tipo de delitos.
ASESINAR EN COLIMA ES COSA DE TODOS LOS DÍAS
Prácticamente todos los días, los medios de comunicación locales reportan un hecho violento en la entidad, la mayoría de estos actos delictivos están relacionados con los homicidios dolosos. Manzanillo, Tecomán, Colima y Villa de Álvarez son los municipios más castigados por el crimen.
En el 2017, los dos primeros encabezaron el ranking de los municipios más violentos del país, según el reporte del Consejo Ciudadano de seguridad. En la entidad se asesina a mujeres, adolescentes, adultos mayores, y policías.
El pasado 9 de enero, un grupo de personas armadas emboscaron a elementos policiacos estatales cuando ingresaban a la población de Tecolapa. En la agresión, un policía perdió la vida.
Mientras que el pasado 14 de enero, Lorena Tadillo, una joven taxista de Manzanillo fue asesinada cuando se encontraba laborando a bordo de la unidad de transporte público.
Pese a que el pasado 12 de noviembre de 2018, en la comparecencia en el Congreso local, el secretario general de Gobierno, Arnoldo Ochoa González reconoció que la estrategia de Seguridad en el estado había fallado y era necesario modificarla, hasta ahora, no se ha informado en qué consiste el nuevo esquema de trabajo para disminuir los índices delictivos, y tampoco cuándo comenzará a dar resultados para regresarle a Colima el remanso de paz que ostentaba hace una década.