Connect with us

COLIMA

Endeudamiento y falsa austeridad

Published

on

Compartir:

Columna
El puercoespín 

La Ley de Ingresos aprobada por 19 de los 25 diputados refiere que a las arcas estatales ingresarán 18 mil 565 millones, 434 mil 132 pesos, provenientes de distintos rubros.

La mayor parte del dinero, es decir, 16 mil 059 millones 234 mil 222 pesos corresponden a recursos federales; pero los ingresos propios ascenderán a mil 518 millones 629 mil 878 pesos. 

En el documento aprobado se menciona que los ingresos por el financiamiento, es decir, un crédito bancario son por 987 millones 570 mil 032, mismos que se destinarán “exclusivamente para cubrir necesidades a corto plazo, entendiéndose dichas necesidades como insuficiencias de liquidez de carácter temporal”, refiere La Ley de Ingresos. 

Nacho Peralta ejerció un presupuesto de 17 mil 546 millones 068 mil pesos; el presupuesto de 2022 será de 17 mil 577 millones 864 mil pesos; es decir, que solo tendrá un aumento real de –redondeadamente de 31.7 millones más- en términos absolutos. En términos reales el aumento a 18 mil millones 565 pesos se logra básicamente por el endeudamiento de 987 millones de pesos vía créditos bancarios a corto plazo. Y en términos políticos se habla de aumentar la deuda en 1000 millones de pesos –cerrados–.

Los diputados de la LX Legislatura salieron bravos para permitir el endeudamiento del nuevo gobierno. Los diputados de Morena en la LIX lucharon a capa y espadas para no permitir el endeudamiento del Ejecutivo, y hoy, los de la LX Legislatura hasta se ponen de tapete y sin hacer ruido siguen las instrucciones al pie de la letra de lo que les ordenan desde el Ejecutivo. No cabe duda que los tiempos cambiaron, pero las mañas se inmortalizan.

La apuesta es el olvido

No existe un plan abierto que nos demuestre que los miembros del actual gobierno van a ser austeros y escrupulosos en el gasto porque en la actualidad solo tienen poses y falsas promesas de ser diferentes. Ninguna señal. Todo apunta hacia lo mismo.

En la Secretaría de Educación, por ejemplo, dicen que sus directores y subdirectores están trabajando sin salarios. Eso, aparentemente, es una actitud de humildad y sacrificio. Pero la realidad es otra. Varios directores y subdirectores cobran y cobran bien. Unos cobran tiempos completos en la Universidad Pedagógica y además tienen horas en el sistema estatal -–lo cual es ilegal e inmoral–. Otros son jubilados y les paga el Issste. Cuál humildad, cuál sacrificio, si están cobrando, y lo más seguro, es que en enero seguirán cobrando sus actuales ingresos más sus nuevos salarios. Es una falsa austeridad que pretende sorprender a los ciudadanos colimenses de buena fe.

Adolfo Núñez, el secretario obediente, está siendo engañado por sus subordinados, o lo sabe, y los encubre y forma parte de una farsa bien orquestada de simulación e hipocresía.

Por otro lado, el Congreso –es otro ejemplo ilustrativo–, en una falsa actitud solidaria, aprobó donar un mes de salario para cubrir el salario de los burócratas y maestros. Un mes, solo un mes. Debería de dejarse de payasadas y falsas poses austeras y tasarse sus ingresos conforme a la realidad económica que vive nuestra sociedad y bajarse el salario, cuando menos, al cincuenta por ciento para que estén más acordes a los salarios que perciben  la mayoría de los miembros de la sociedad.

Un mes no es nada, es tan solo una pose de perdona vidas y falsa solidaridad.

El círculo vicio

Endeudarse sin plantear un plan de austeridad abierto, frente a la sociedad, es estrictamente demagogia para, en pasando la crisis del impago, se olvide el momento amargo y la sociedad vuelva sus labores cotidianas y el olvido haga su parte.

Endeudarse sin recuperar lo robado es un insulto a la sociedad. El gobierno debería presentarnos una estrategia –cuando menos global—de cómo le van hacer para recuperar lo robado. No hay nada de eso.

Endeudarse sin correr a los aviadores es apostarse a reproducir los mismos vicios de siempre que terminan por continuar aumentando el gasto corriente que es el que se traga la mayor parte del presupuesto. 

Endeudarse, sin castigar a nadie, es formar parte de la corrupción de siempre. Hasta ahora el actual gobierno se le ve cómodo con los dirigentes sindicales charros, con los ex funcionarios y con los ex  gobernadores y no da señales claras para buscar el castigo de los culpables. Su estrategia apunta a continuar con el circulo vicio de dejar prosperar los robos y endeudar de nuevo y que en el futuro paguen otros. El problema es que el futuro ya nos alcanzó.

Nada más un dato ilustrativo. Colima está entre los primeros 15 estados que tienen más dinero destina al pago de deuda que para construir obras de infraestructura (exceptuando la inversión  federal). Nada más el año pasado el gobierno del estado pagó 678 millones de intereses y comisiones. Como no es dinero de ellos lo gastan y mal gastan de la peor manera.

El presupuesto del último año de Nacho Peralta fue de un poco más de 17 mil millones de pesos; en el 2022 el presupuesto de Indira se ve apantallador, pues será de más de 18 mil millones de pesos, el problema es que la diferencia de 1000 millones de pesos es de pura deuda.

Aunque duela, la realidad, es que estamos en la continuación de los gobiernos de Mario y Nacho. Nada nuevo bajo el sol. Puro endeudamiento y falsa austeridad.

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Discover more from Diario Avanzada

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading