Colima, México, Avanzada (21/09/2018).- El diputado electo, Vladimir Parra Barragán afirmó que Colima es una de las entidades con graves problemas de deserción escolar en educación media superior y superior según datos del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE) “lo que nos obliga a poner atención en la problemática porque de lo contrario estamos abriendo la puerta para que la delincuencia los reclute”.
Refirió que recientemente, AVANZADA publicó una información con datos del INEGI, en donde se documenta que Colima es uno de los cuatro estados del país con mayor porcentaje de inasistencia escolar entre niños y adolescentes, “pero vemos que el problema no sólo se encuentra en educación básica, sino que se agrava en la educación superior”.
Explicó que datos del INEE muestra que en la última década en la entidad, 4 mil jóvenes abandonaron sus estudios de bachillerato, “las causas las debemos investigar, pero seguramente por situación económica, o falta de motivación”.
El diputado electo manifestó que en Colima los niveles de violencia van en aumento, y sobre todo, existen casos documentados de menores de edad que participan activamente con la delincuencia organizada.
“Tenemos que tomar cartas en el asunto, ofrecer información de calidad pero no como un negocio, como sucede actualmente donde en Colima abundan las escuelas privadas para cursar el bachillerato pero con grandes deficiencias educativas, porque siguen siendo mejores los bachilleratos de la Universidad, así que debemos de pugnar por la calidad pero dotar de presupuesto para que las instituciones puedan atender a los estudiantes”, dijo.
Insistió que el problema es delicado porque los adolescentes o jóvenes que abandonan los estudios, tienen como opción buscar un empleo con un salario bajo, como la mayoría de los que se ofertan en el estado, emigrar a Estados Unidos, “o que la delincuencia los busque”.
Manifestó que el Gobierno de Colima ha fallado en la atención a los estudiantes en situación vulnerable o de riesgo, “el gobierno federal entrante tiene un programa claro para atender el problema, pero esperamos que el gobierno del Estado también lo implemente, y sea una política de austeridad para que cuente con dinero que permita atender a los jóvenes que están a punto de abandonar sus estudios”, concluyó.