Colima, México, Avanzada (02/11/2026).— “¿Dónde están mis hijos?, ¿dónde están mis hijos?”. La pregunta resonó durante un concurso de catrinas y calaveras celebrado en el Parque Regional Griselda Álvarez, en Colima. Quien la pronunciaba era Ana Silvia Larios, madre de Leslie Alejandra Flores Larios, desaparecida en Villa de Álvarez hace casi diez años. Vestida como “La Llorona”, convirtió la representación de una leyenda mexicana en un reclamo por las personas que continúan sin ser localizadas.
La mujer participó en el concurso organizado por el Centro de Asistencia Social (CAS) con un amplio vestido blanco y un velo que llevaba estampada la pregunta “¿Dónde están mis hijos?”. En el centro aparecía la fotografía de Leslie Alejandra y, alrededor, los rostros de más de veinte personas desaparecidas en Colima. Cada imagen representaba una familia que sigue esperando respuestas sobre el paradero de sus seres queridos.
“Nadie esperaba ver mi participación como ‘La Llorona’, realmente cuando me vieron hubo muchísimos aplausos, algunas personas lloraron; el objetivo fue sensibilizar a las personas y visibilizar a los desaparecidos, esa fue mi idea, más que un disfraz”, relató Ana Silvia después de su presentación.
Durante la pasarela, la madre buscadora recorrió el espacio preguntando por sus hijos y pidiendo a los asistentes que, si tenían información sobre ellos, le dijeran dónde encontrarlos. También solicitó una oración por las personas desaparecidas. Explicó que eligió colocar únicamente algunas fotografías porque quería que los rostros fueran visibles, aunque su intención es encontrar otras maneras de mostrar a quienes siguen ausentes.
La presentación estuvo acompañada por dos composiciones escritas por Ana Silvia Larios: Calaverita de los 134,000 desaparecidos y La Llorona. En ellas cuestiona la falta de respuestas sobre el destino de las víctimas, la identificación de cuerpos y el rezago de las investigaciones. Una de las estrofas expresa: “No son cifras, no son folios, son lo más amado, son hijos, madres, hermanos que nos han arrebatado”.
En su composición La Llorona, Ana Silvia menciona a Leslie Alejandra, Salvador Cervantes, Lucía Trillo, César Enrique, Carlos Donaldo, David Verduzco, Luis Fernando, Ricardo Lagunes y Antonio Díaz, entre otras personas. A través de sus versos recuerda sus actividades, sus historias y los vínculos familiares que permanecen a pesar de su ausencia. Su mensaje distingue a las personas desaparecidas de quienes han fallecido: sus familias continúan buscándolas y exigiendo conocer su paradero.
Al concluir la pasarela, varias personas se acercaron a Ana Silvia para abrazarla y expresarle que no estaba sola. Su participación dejó una imagen distinta de las celebraciones del Día de Muertos: una madre que, mientras otros recuerdan a sus difuntos, sigue buscando a su hija y se niega a darla por muerta.