México, Avanzada (22/09/2026).— La Secretaría de Educación Pública (SEP) restringirá el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y aparatos electrónicos personales durante toda la jornada escolar en planteles públicos y privados de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria.
El acuerdo, publicado este martes en el Diario Oficial de la Federación, entrará en vigor el 3 de noviembre de 2026 y será aplicable en todo el país, incluido Colima.
Los estudiantes solamente podrán utilizar estos dispositivos con fines educativos previamente programados y bajo la orientación de docentes. También se permitirán en emergencias personales o por razones de salud, discapacidad, accesibilidad, inclusión y necesidades extraordinarias de cada comunidad escolar.
En educación media superior, cada plantel deberá acordar con su comunidad las medidas para limitar el uso no pedagógico de los dispositivos. Entre las opciones se encuentran resguardarlos durante las clases, permitirlos únicamente en determinados horarios y espacios, impedir su uso durante toda la jornada o autorizarlo para actividades académicas programadas.
En las instituciones de educación superior se promoverá el uso responsable y seguro de los dispositivos, conforme a los acuerdos adoptados por cada comunidad y con respeto a la autonomía universitaria, administrativa y académica.
La SEP informó que, a partir del día siguiente de la publicación del acuerdo, las autoridades educativas deberán comenzar asambleas con madres, padres, tutores y demás integrantes de las comunidades escolares para explicar y definir la aplicación de las medidas.
Las autoridades estatales tendrán un plazo de 180 días naturales, contado desde la entrada en vigor del acuerdo, para emitir o armonizar las disposiciones jurídicas correspondientes. El documento reconoce que Colima se encuentra entre las 19 entidades que ya cuentan con alguna regulación sobre el uso de celulares en los centros educativos.
La decisión se sustenta también en una consulta realizada a 565 mil 396 figuras educativas: el 88.8 por ciento respaldó limitar el acceso a dispositivos durante la jornada escolar y el 56.3 por ciento se pronunció por impedir completamente su uso en ese periodo. Además, el 79.7 por ciento reportó dificultades del alumnado para mantener la atención y el 38.7 por ciento identificó conflictos originados en redes sociales que posteriormente se manifestaron en las escuelas.