EDITORIAL
Con su pretensión de hacer crecer la deuda pública del estado en 722 millones de pesos más, parece que el gobernador, José Ignacio Peralta Sánchez, le apuesta a la desmemoria de los colimenses sobre el turbio manejo del anterior crédito por parte de la actual administración estatal.
No hace mucho tiempo, el gobernador Peralta se encontraba compareciendo ante el Congreso del Estado, cuestionado por los diputados sobre el uso de 200 millones de pesos que según su administración se habían utilizado para pagar por las antiguas instalaciones de la 20ª Zona Militar, pero en realidad la Sedena argumentó que ese inmueble fue donado al gobierno estatal.
Lo que aseguró el gobernador fue que se trató de un intercambio de donaciones de inmuebles y pago de construcción de nuevas instalaciones, por lo que los recursos que se había dicho que serían para comprar el edificio de la antigua zona militar en realidad se utilizaron para otro concepto.
Esta situación reveló que el gobernador mintió al Congreso y dio un uso distinto al crédito autorizado, sin que esta situación hasta ahora haya tenido las consecuencias jurídicas establecidas en las leyes correspondientes ni que el banco otorgante, Banobras, haya rescindido el contrato.
Sin que lo anterior se haya aclarado, el gobernador Peralta Sánchez informó que solicitará al Congreso del Estado autorización para contratar un crédito por alrededor de 722 millones de pesos. Según, dijo, 500 millones de pesos serían utilizados para atender el área de seguridad, 176 millones para la contingencia sanitaria derivada del covid-19 y 46 millones para concluir la remodelación del Palacio de Gobierno.
Entre sus justificaciones para solicitar ese permiso de nuevo endeudamiento, el mandatario dijo que el año pasado el gobierno estatal obtuvo 600 millones de pesos menos de la cifra considerada en la Ley de Ingresos, además de que las proyecciones indican que durante 2020 la cantidad que se recibiría es equivalente a la de 2015.
El diputado Vladimir Parra Barragán, coordinador de la fracción de Morena en el Congreso local, fijó su postura a través de las redes sociales, donde criticó al gobernador señalando que en lugar de trabajar por la paz y la seguridad de los colimenses, sigue queriendo contratar más deuda, pues “no ha hecho propuestas de austeridad. Lo que propone no reactivaría economía, sólo pagaría pasivos y dejaría la deuda más alta en la historia de Colima. No pasará”.
Independientemente de lo anterior, es importante que al analizar la solicitud de autorización del crédito de 722 millones de pesos, los diputados revisen concienzudamente si merece ser autorizado, tomando en cuenta las aclaraciones pendientes del mandatario en torno al crédito anterior.
Todo esto tiene que cuidarse por parte de los diputados como una forma de respeto a la ciudadanía colimense, la que verdaderamente tendría que cargar con el peso de la deuda. Antes de aprobar nuevas deudas, se impone la necesidad de demostrar que se ha hecho buen uso de los recursos. Si esto no es así, lo que debería aplicar es el castigo a los responsables.