Colima, México, Avanzada (04/08/2026).- Manzanillo es la principal puerta comercial del Pacífico mexicano, genera miles de empleos y concentra inversiones públicas y privadas; sin embargo, detrás de las grúas, los patios de almacenamiento y las filas de tractocamiones persisten problemas sociales, ambientales y de salud que no aparecen en las estadísticas del movimiento portuario.
Durante 2024 y 2025, las instituciones de salud notificaron 85 mil 784 casos nuevos de infecciones respiratorias agudas entre habitantes del municipio, de acuerdo con el Sistema Único Automatizado para la Vigilancia Epidemiológica.
En el desglose de la información, en 2024 se registraron 43 mil 626 casos y, en 2025, otros 42 mil 158; entre esos años hubo más de 80 mil padecimientos respiratorios atendidos, aunque el Sistema Único no especifica si las más de 80 mil consultas corresponden a igual número de personas.
Además, fueron documentados 2 mil 376 casos de otitis media aguda en 2024 y 2 mil 242 durante 2025. Según los datos, en conjunto, ambos diagnósticos acumularon 90 mil 402 notificaciones.
Manzanillo, además, concentra algunas de las principales fuentes de emisiones atmosféricas de Colima, pues en la zona de Campos opera el complejo termoeléctrico de la Comisión Federal de Electricidad. A ello se suman buques, locomotoras, maquinaria portuaria, patios industriales y miles de unidades de carga que transitan diariamente por vialidades urbanas y carreteras.
El Programa para Mejorar la Calidad del Aire de Colima identificó a Manzanillo como el principal punto estatal de emisión de dióxido de azufre y señaló a la generación de electricidad como la fuente dominante. Las partículas finas, el dióxido de azufre y los óxidos de nitrógeno pueden agravar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, particularmente entre niños, adultos mayores y personas con padecimientos previos.
Sin embargo, las autoridades no han generado mediciones públicas continuas ni estudios epidemiológicos suficientes para establecer si las enfermedades registradas están relacionadas con la termoeléctrica, el transporte de carga o las operaciones portuarias.
Manzanillo produce riqueza y mueve mercancías para todo el país, pero todavía no dispone de un sistema público que permita saber con qué aire respira su población ni cuánto cuesta en enfermedades, sostener la actividad económica del puerto.