Avanzada (21/02/2026).- El presidente de Nayib Bukele afirmó en Washington que las pandillas que operaron en El Salvador no solo eran estructuras criminales, sino que también practicaban rituales satánicos, y aseguró que algunas de estas organizaciones tienen presencia en Estados Unidos.
Durante su participación en el Desayuno Nacional de Oración (National Prayer Breakfast), el mandatario compartió un fragmento de su discurso en redes sociales, donde sostuvo que el combate a las pandillas en su país no fue únicamente contra un enemigo “de carne y hueso”, sino también “espiritual”.
“Probablemente muchos no saben que nuestro enemigo no era solo de carne y hueso, sino también espiritual. Las pandillas no solo asesinaron, violaron, extorsionaron, sino que también adoraban a Satanás. Directamente, literalmente”, expresó.
Bukele aseguró que durante operativos de captura, las autoridades encontraron altares utilizados para rituales satánicos en viviendas de presuntos integrantes de pandillas. “Cuando fuimos a sus casas para arrestarlos, descubrimos altares que han estado usando para rituales satánicos. Esto está bien documentado. Pusimos las fotos, los vídeos de inmediato. Pero por alguna razón, los principales medios de comunicación globales no pensaron que valiera la pena cubrirlo”, afirmó.
El presidente salvadoreño añadió que “las pandillas en El Salvador eran satánicas, y adoran a Satanás, y algunas de esas pandillas están aquí en los Estados Unidos”, en un mensaje que vinculó la problemática de seguridad regional con una dimensión espiritual.
El Desayuno Nacional de Oración es uno de los encuentros más tradicionales de la política estadounidense. Se celebra anualmente en Washington D.C., generalmente el primer jueves de febrero, y reúne a líderes políticos, empresariales y sociales en un foro que busca promover la fe y la reconciliación más allá de la polarización partidista.
Desde 1953, cuando asistió por primera vez el entonces presidente Dwight D. Eisenhower, todos los mandatarios estadounidenses han participado y pronunciado un discurso en este evento, que también congrega a dignatarios y representantes de más de 100 países.
Aunque el desayuno tiene raíces cristianas y suele incluir lecturas bíblicas y oraciones por la nación y sus líderes, no ha estado exento de controversias. Durante décadas fue organizado por un grupo privado conocido como The Fellowship Foundation, también llamado “The Family”, lo que generó críticas por presunta falta de transparencia e influencia política. En 2023, el Congreso estadounidense asumió un control más directo sobre la organización del evento principal, en un intento por darle un carácter más institucional.
Las declaraciones de Bukele se enmarcan en su estrategia de seguridad, basada en un régimen de excepción y una ofensiva frontal contra las pandillas, política que ha sido ampliamente respaldada en su país, pero también cuestionada por organismos internacionales por presuntas violaciones a derechos humanos.