México, Avanzada (06/10/2025).- La senadora Imelda Sanmiguel Sánchez presentó una iniciativa para reformar la Ley General de Salud con el fin de declarar la leche materna como el alimento ideal para los lactantes, prohibir su comercialización y sancionar penalmente su compraventa, ante el creciente mercado informal y los riesgos sanitarios asociados a esta práctica.
La legisladora panista propone que el intercambio de leche materna sea considerado un asunto de salud pública, y que las autoridades sanitarias establezcan medidas para inhibir su comercio en los servicios destinados a la atención materno infantil.
La iniciativa plantea incorporar sanciones de seis a 17 años de prisión, además de multas que podrían superar las 40 mil veces la Unidad de Medida y Actualización (UMA), para quienes comercien o realicen actos jurídicos simulados con el fin de obtener lucro por la intermediación de leche materna.
Sanmiguel detalló que en México solo uno de cada tres bebés recibe leche materna de forma exclusiva durante sus primeros seis meses de vida. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), más de la mitad de las madres y embarazadas encuestadas han recibido publicidad sobre sustitutos de la leche materna, frecuentemente en violación a las normas internacionales sobre alimentación infantil.
La senadora advirtió que, ante la falta de regulación, el comercio de leche materna ha comenzado a proliferar en redes sociales y plataformas digitales como Marketplace o grupos de Facebook, donde se ofrece este producto para distintos fines, incluidos los usos no médicos. Mencionó que en algunos casos, culturistas o adultos con fetichismos sexuales buscan adquirirla por internet, fenómeno conocido como lactofilia o lactancia erótica.
Sanmiguel alertó que, además de las bacterias benéficas naturales, las muestras obtenidas por vías informales pueden contener bacterias intestinales, virus de inmunodeficiencia humana, hepatitis o herpes simple, lo que las hace inadecuadas y peligrosas para el consumo.
Finalmente, la legisladora subrayó que, si bien la venta con fines alimenticios podría tener un propósito legítimo, los riesgos sanitarios y los usos indebidos en el mercado negro justifican su prohibición, sin que ello impida fortalecer los mecanismos de donación regulada de leche materna en beneficio de los recién nacidos.