Un estudio internacional reveló que la Covid-19 acelera el envejecimiento de los vasos sanguíneos en mujeres hasta en cinco años, lo que eleva el riesgo de infartos y accidentes cerebrovasculares, aun en quienes tuvieron la enfermedad de forma leve.
Ciudad de México, Avanzada (25/08/2025).- La pandemia de Covid-19 dejó secuelas que siguen saliendo a la luz y que resultan preocupantes para la salud femenina. Un estudio reciente reveló que el virus puede acelerar el envejecimiento de los vasos sanguíneos de las mujeres hasta en cinco años, lo que aumenta significativamente el riesgo de sufrir infartos y accidentes cerebrovasculares.
De acuerdo con la Sociedad Europea de Cardiología, que analizó a 2,400 adultos en 16 países, la infección por SARS-CoV-2 provoca rigidez arterial aun en pacientes que cursaron la enfermedad de forma leve. El daño, explicaron los especialistas, se intensifica en quienes requirieron hospitalización o cuidados intensivos.
El hallazgo fue publicado en el European Heart Journal, donde se advierte que este deterioro vascular puede manifestarse meses después de la recuperación. “Nuestros hallazgos destacan que la Covid-19 puede tener consecuencias a largo plazo, especialmente en las mujeres, y que es necesario identificar a las personas en riesgo en una etapa temprana para prevenir infartos y accidentes cerebrovasculares”, señaló la profesora Rosa María Bruno, de la Universidad Paris Cité.
La investigación muestra que la pérdida de elasticidad arterial obliga al corazón a trabajar con mayor esfuerzo, lo que incrementa la presión y la vulnerabilidad del organismo ante eventos graves. Este daño es irreversible, por lo que las pacientes deben someterse a un monitoreo constante y adoptar medidas preventivas.
Los especialistas recomiendan:
• Control regular de presión arterial, colesterol y función arterial.
• Mantener una dieta balanceada, ejercicio moderado, buen descanso y control del estrés.
• Acudir de inmediato al médico ante síntomas como fatiga persistente, falta de aire, palpitaciones, dolor torácico o alteraciones en el habla y la sensibilidad.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) recordó que entre 2020 y 2021 el coronavirus causó la muerte de al menos 14.9 millones de personas en el mundo, cuando aún no existía una vacuna contra la enfermedad. Ahora, con este nuevo hallazgo, se refuerza la importancia de mantener la vigilancia médica, ya que la Covid-19 no solo afecta al sistema respiratorio, sino que deja secuelas cardiovasculares silenciosas y de alto riesgo, especialmente en mujeres.