Colima, México, Avanzada (14/07/2025).- En un estado marcado por altos niveles de violencia, endeudamiento y crecientes exigencias sociales, el derecho de la ciudadanía a conocer cómo se gasta el dinero público debería ser incuestionable. No obstante, en Colima, la transparencia fiscal continúa siendo deficiente.
De acuerdo con el Índice de Transparencia y Disponibilidad de la Información Fiscal (ITDIF) 2024, elaborado por la consultora Aregional, la entidad se ubicó entre las siete peor evaluadas del país. Colima ocupó el lugar 25 de 32, con una calificación de apenas 61.08 puntos sobre 100, muy por debajo del promedio nacional de 72.84.
Según el informe, aunque el estado cumple formalmente con la obligación de subir documentos a la Plataforma Nacional de Transparencia, los contenidos presentan serias deficiencias: los formatos son poco claros, los datos están incompletos y su utilidad práctica para la ciudadanía es limitada.
Uno de los principales focos rojos identificados es la opacidad en el manejo del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social Municipal (FISMDF), del cual no se especifica con claridad el destino ni el uso de los recursos. Asimismo, se detectó la ausencia de datos históricos sobre la deuda pública y la falta de estadísticas comparables en materia de ingresos, lo que impide una evaluación financiera adecuada y limita la rendición de cuentas.
“El gobierno colimense ha caído en una simulación del cumplimiento de la ley”, advierte el informe. Además, se señala que la saturación de los portales oficiales con archivos incompletos o en formatos como imágenes —que dificultan su procesamiento digital— impide un acceso efectivo a la información pública.
Aunque Colima tuvo una mejora de 4.49 puntos en comparación con 2023, Aregional considera que este avance es insuficiente. El índice subraya que no basta con aparentar cumplimiento legal: se necesita voluntad política real para hacer que la información financiera sea clara, comprensible y útil para la toma de decisiones ciudadanas.
El reporte también advierte que esta falta de transparencia no se limita al nivel estatal. Administraciones municipales pasadas, como las de Colima capital y Manzanillo, también heredaron rezagos significativos en materia de acceso a la información, perpetuando un ciclo de opacidad institucional.