Colima, México, Avanzada (30/06/2025).- A un año del llamado “tarifazo” que encareció el pasaje del transporte público en Colima de 8 a 12 pesos —el aumento más alto en una década—, el compromiso de modernizar las unidades permanece incumplido.
Mientras el subsecretario de Movilidad, Armando González Manzo, asegura que el proceso de renovación va en un 80 por ciento, el líder transportista Zenén Campos Beas admite que no han logrado avanzar como se prometió. “Hay un retraso”, reconoció el presidente de la Federación del Transporte Urbano y Suburbano en entrevista.
El aumento en la tarifa, implementado en junio de 2024, se justificó bajo el argumento de mejorar el servicio y renovar las unidades. Sin embargo, Campos Beas señaló que factores como las secuelas económicas de la pandemia, la competencia de mototaxis y la falta de financiamiento estatal, a través de fideicomisos como el SEFIDEC, han complicado las inversiones necesarias.
Además, reveló que algunos transportistas arrastran hasta una década de rezago en el pago de revalidaciones de sus unidades, lo que agrava la crisis en el sector. El dirigente aceptó la falta de diálogo con el Gobierno del Estado para establecer mecanismos claros de apoyo.
Por su parte, González Manzo defendió los avances del programa. Reconoció que persisten las quejas ciudadanas por unidades que no cumplen con los horarios establecidos, pero sostuvo que los concesionarios “sí han cumplido, sí han mejorado”.
El funcionario aclaró que el acuerdo firmado en 2024 no exigía la renovación total de las unidades, sino mejoras mínimas en las condiciones de operación. “No quedó asentado que toda la flota debía ser nueva en cuatro meses. Esa es una narrativa equivocada”, puntualizó.
Añadió que una unidad nueva cuesta más de 2.8 millones de pesos, lo que representa una inversión difícil de cubrir para muchos transportistas. No obstante, insistió en que las unidades en circulación deben garantizar seguridad y condiciones dignas para los usuarios.
Mientras tanto, los colimenses siguen esperando un transporte que corresponda al precio que ya están pagando desde hace un año, cuando la tarifa se incrementó en un 50 por ciento.