Michoacán, México, Avanzada (28/05/2025).- Un nuevo episodio de violencia estremeció la región limítrofe entre Michoacán y Jalisco este martes, luego de que un artefacto explosivo colocado en una brecha rural del poblado El Santuario, en el municipio de Los Reyes, detonara al paso de un vehículo militar blindado, provocando la muerte de seis elementos del Ejército Mexicano y dejando a otros dos gravemente heridos.
Los soldados patrullaban la zona en un vehículo táctico tipo SandCat, como parte de las labores de vigilancia y contención en un territorio disputado por grupos criminales rivales, cuando la unidad activó una mina terrestre, según confirmaron fuentes de la XXI Zona Militar con sede en Morelia.
Los elementos fallecidos pertenecían a unidades especializadas: dos eran integrantes de la Fuerza Especial de Reacción e Intervención (FERI), adscrita a la Guardia Nacional, y los otros cuatro formaban parte del Grupo de Respuesta a Emergencias (GRE) del Ejército. Los dos militares heridos también forman parte de esta última agrupación.
La detonación fue de tal magnitud que destruyó por completo el vehículo blindado, causando la muerte instantánea de los seis soldados. Las identidades de cuatro de las víctimas no han sido reveladas oficialmente, aunque se sabe que entre los fallecidos del FERI se encuentran el segundo subinspector y el subagente.
De acuerdo con reportes de inteligencia, la región donde ocurrió la explosión es escenario de una violenta disputa territorial entre el Cártel de Los Reyes —aliado del Cártel de Tepalcatepec— y el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), organización que busca extender su control sobre rutas y operaciones en la zona.
Las autoridades castrenses desplegaron un operativo de búsqueda de otros posibles explosivos en los alrededores, mientras que la Fiscalía General del Estado de Jalisco asumió la investigación del atentado, debido a la cercanía con los límites estatales.
Fuentes de seguridad han advertido que el uso de artefactos explosivos improvisados (AEI), como minas terrestres, se ha incrementado en zonas de conflicto, representando un riesgo elevado tanto para fuerzas de seguridad como para pobladores. Esta táctica, importada de escenarios de guerra, ha sido adoptada por células del crimen organizado, algunas de las cuales, según informes, han incorporado a exmilitares extranjeros entre sus filas para operar con mayor capacidad técnica.
Hasta el cierre de esta edición, la Secretaría de la Defensa Nacional no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre el ataque, pero se espera que en las próximas horas se den a conocer detalles adicionales sobre las víctimas, así como los resultados de la operación de rastreo en la zona.