Colima, México, Avanzada (17/05/2025).- El Cártel de Sinaloa mantiene presencia activa en el estado de Colima, de acuerdo con el “Informe Nacional de la Amenaza de Drogas 2025”, publicado esta semana por la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA, por sus siglas en inglés), en el que se alerta sobre el impacto devastador de las drogas sintéticas producidas por organizaciones criminales mexicanas.
Según el mapa incluido en el informe, Colima figura entre los territorios mexicanos donde este cártel opera, como parte de su red de producción y tráfico de fentanilo y metanfetaminas, drogas consideradas como las principales causantes de sobredosis fatales en Estados Unidos.
El informe advierte que los cárteles de Sinaloa y Jalisco Nueva Generación (CJNG), recientemente designados como organizaciones terroristas extranjeras por el Departamento de Estado de E.U., dominan el tráfico de estas sustancias a través de rutas que conectan laboratorios clandestinos en México con centros de distribución en ciudades clave del país vecino. La DEA señala que estos grupos controlan también puertos marítimos del Pacífico, como el de Manzanillo, considerado históricamente como punto de ingreso de precursores químicos provenientes de Asia.
La agencia estadounidense subraya que, si bien las muertes por sobredosis en E.U. disminuyeron un 25% en un periodo de 12 meses, aún se registraron más de 84 mil fallecimientos relacionados principalmente con el fentanilo, sustancia que el Cártel de Sinaloa produce y trafica en enormes volúmenes. Tan solo en 2025, los laboratorios vinculados a esta organización han generado millones de píldoras y miles de libras de polvo de fentanilo de alta pureza.
La DEA documenta además que esta organización criminal opera con una estructura descentralizada, con miles de miembros, facilitadores y redes aliadas en al menos 40 países. En el caso de México, el cártel enfrenta divisiones internas tras el arresto en julio de 2024 de dos de sus líderes históricos: Ismael “El Mayo” Zambada y Joaquín Guzmán López, integrante de la facción de “Los Chapitos”.
El informe también destaca que el Cártel de Sinaloa no solo produce drogas, sino que se involucra en otras actividades delictivas como extorsión, secuestros, tráfico de armas y lavado de dinero. Estas operaciones refuerzan su presencia en regiones estratégicas y comprometen la estabilidad institucional en zonas como Colima, donde la violencia ligada al crimen organizado ha sido persistente en los últimos años.
Con esta evaluación, la DEA refuerza la percepción de que Colima sigue siendo una entidad clave para las redes del narcotráfico transnacional.