Colima, México, Avanzada (15/05/2025).- El más reciente Índice de Paz 2025 del Instituto para la Economía y la Paz advierte que Colima permanece como el estado más violento del país, registrando más de 100 homicidios por cada 100 mil habitantes. La entidad mantiene esta posición preocupante en medio de una crisis de violencia que continúa afectando a toda la nación.
Durante la presentación de los hallazgos, Carlos Juárez, director del Instituto para la Economía y la Paz en México, destacó que la violencia ha dejado más de 300 mil asesinatos en la última década. Además, señaló que la crisis de desapariciones va en aumento, lo que calificó como una “herida abierta” y una “tragedia nacional”.
En contraste con Colima, Yucatán se mantiene como el estado más pacífico de México, mientras que Tabasco fue la entidad que más empeoró en comparación con el 2024, cayendo 13 posiciones en el índice. Otros estados que también mostraron retrocesos fueron Sinaloa, que bajó cuatro posiciones, y Chiapas y Guanajuato, con una posición cada uno.
Carlos Juárez subrayó que, a diferencia del sexenio anterior, se observa un cambio en la estrategia de seguridad implementada en el país. Sin embargo, este ajuste no ha frenado el aumento de los feminicidios, que se han duplicado en los últimos diez años, pasando de 428 casos en 2015 a 829 en 2025.
Otro aspecto alarmante del reporte es el aumento de la violencia política. En los últimos años, se han registrado 601 asesinatos relacionados con esta problemática, lo que convierte a la violencia política en una de las más letales del país.
El Índice de Paz 2025 refleja la compleja realidad que enfrenta México en términos de violencia y seguridad. A pesar de los esfuerzos gubernamentales, el país sigue lidiando con altos índices de criminalidad y graves problemas de violencia estructural que afectan tanto a la ciudadanía como al entorno político.
El reporte invita a reflexionar sobre las estrategias de seguridad implementadas y a plantear acciones más eficaces que permitan disminuir los índices de violencia, especialmente en los estados más afectados como Colima, donde la situación sigue siendo crítica.