Colima, México, Avanzada (13/04/2025).- Mientras los colimenses esperan acciones contundentes para detonar la economía del estado, la agenda pública de la gobernadora Indira Vizcaíno Silva continúa centrada en actividades protocolarias, encuentros institucionales y gestiones en coordinación con el Gobierno Federal. A pesar de una cargada agenda semanal, no se observa, hasta el momento, un plan estatal propio que marque un rumbo claro hacia el desarrollo económico o que impulse de manera significativa la transformación que la mandataria ha prometido desde el inicio de su gestión.
Durante la semana, la gobernadora compartió en sus redes sociales una serie de eventos enfocados principalmente en programas sociales y educativos, en su mayoría respaldados por el gobierno federal o por instancias privadas. Entre las actividades más destacadas, asistió a la secundaria “Alberto Isaac Ahumada” para supervisar la implementación del programa Escuelas con Agua, un esfuerzo conjunto entre Gobierno del Estado, CIAPACOV, la empresa Coca-Cola y la comunidad educativa.
En materia educativa, Vizcaíno Silva encabezó entregas de becas en Cuauhtémoc, Quesería y Manzanillo, donde resaltó los programas ColiBecas y las becas federales como Benito Juárez y Rita Cetina. Además, participó en la Feria de Ciencias Tlamatiliztli, organizada por el Tecnológico Nacional de México campus Colima, y celebró con entusiasmo los eventos turísticos por venir, como el Festival Costero del Papalote en Manzanillo.
En el ámbito de infraestructura, sostuvo reuniones con funcionarios federales para dar seguimiento a proyectos de movilidad, distribución de agua potable y vivienda. En todos los casos, los avances dependen en gran medida de las acciones federales, como se evidenció en sus encuentros con representantes de Conagua, Infonavit, Fovissste y la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes.
Asimismo, se presentó el operativo vacacional de Semana Santa y Pascua, con el objetivo de garantizar la seguridad de más de 75 mil turistas, y se celebró la remodelación del Aeropuerto de Colima, además de conmemorar los 200 años del puerto de Manzanillo y el 167 aniversario de la partida de Benito Juárez hacia Panamá.
Sin embargo, en medio de este despliegue de eventos públicos, se mantiene la ausencia de un plan estratégico estatal para reactivar la economía, atraer inversión o enfrentar los desafíos estructurales que enfrenta Colima. Más allá de la fotografía y los discursos bien intencionados, la percepción general entre los ciudadanos sigue siendo la misma: la transformación prometida no termina de aterrizar.
Mientras tanto, el estado continúa dependiendo del impulso federal, sin que desde el gobierno estatal se vislumbren iniciativas propias con verdadero potencial de cambio. Los colimenses siguen esperando acciones de fondo que trasciendan lo protocolario y que verdaderamente enciendan el motor del desarrollo.