Oaxaca, México, Avanzada (05/03/2025).- El gobierno de Oaxaca se encuentra en el centro de la polémica tras la revelación de que pagó más de 12 millones de pesos por la contratación del cantante Julión Álvarez, un monto que el propio gobernador Salomón Jara Cruz negó inicialmente, pero que minutos después fue confirmado por su secretaria de Turismo, Saymi Pineda.
Durante una conferencia de prensa, Jara Cruz desestimó los reportes sobre el millonario gasto, asegurando que ni en su mejor momento el cantante cobró una cifra semejante por un concierto. Sin embargo, fue la propia titular de Turismo quien lo contradijo al confirmar la erogación de más de 12 millones de pesos a través de una empresa de representación artística que ganó la licitación para el evento.
La confirmación de Pineda generó una ola de cuestionamientos, pues Julión Álvarez cobra habitualmente entre 3.5 y 4 millones de pesos por presentación. Esto deja en el aire una interrogante clave: ¿qué pasó con los más de 8 millones de pesos restantes?
Aunque la secretaria de Turismo aseguró que el proceso fue licitado, persisten dudas sobre los costos presentados por las demás empresas que compitieron por el contrato. ¿Hubo sobreprecio? ¿Se favoreció a una empresa en particular? La contradicción en las declaraciones dentro del propio gobierno pone en entredicho la transparencia en el manejo de recursos públicos.
La controversia escaló aún más cuando la diputada federal Margarita García, del Partido del Trabajo (PT), exigió la destitución de Saymi Pineda por lo que calificó como un “uso indiscriminado” de recursos públicos.
La legisladora señaló que este escándalo trascendió a nivel nacional y criticó que se destinen sumas millonarias a conciertos mientras en Oaxaca persisten carencias en infraestructura, salud y educación. “El gobierno debería estar terminando carreteras y garantizando medicamentos, equipo y médicos en los hospitales, no gastando millones en espectáculos”, sentenció.
García afirmó que la secretaria de Turismo presentó una factura por el pago a Julión Álvarez, pero solicitó que sea revisada “con lupa” por la Auditoría Superior de la Federación, pues insinuó que podría tratarse de un documento falso.
Además, la legisladora denunció otros gastos presuntamente excesivos dentro de la dependencia, como el uso de 10 millones de pesos en regalos para “invitados de lujo” y un reciente viaje de 30 personas con todos los gastos pagados. “Ha sido demasiado ostentosa con los pagos de diversas celebraciones, y eso no lo podemos tolerar”, enfatizó.
El escándalo dejo en una posición incómoda al gobernador Salomón Jara, quien tras negar el pago millonario se vio evidenciado por su propia administración. Ahora, la presión crece para que el gobierno estatal rinda cuentas claras sobre este gasto y otros posibles excesos en la gestión de recursos públicos.