Avanzada (18/02/2025).- El gobierno de Estados Unidos, bajo la administración de Donald Trump, está preparando una estrategia más agresiva contra los cárteles de la droga en México, así lo informó el periódico The Washington Post. De acuerdo con fuentes cercanas al plan, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) busca expandir su rol en la lucha contra el narcotráfico mediante un aumento en el intercambio de información con gobiernos de la región, la capacitación de unidades antinarcóticos locales y la posible realización de operaciones encubiertas.
El director de la CIA, John Ratcliffe, ha propuesto redirigir recursos de la agencia hacia la misión de combate a los cárteles, aplicando tácticas utilizadas en la lucha contra el terrorismo. Según funcionarios estadounidenses, el gobierno pretende incrementar el apoyo a las fuerzas antinarcóticos en México y en otros países del hemisferio, aunque aún no se ha definido si personal armado de la CIA o de fuerzas especiales del ejército podría llevar a cabo operaciones directas contra líderes del crimen organizado en territorio mexicano.
“Las lecciones aprendidas en el combate al terrorismo pueden aplicarse a la lucha contra los cárteles. Hasta ahora, no se ha utilizado todo el potencial de estas estrategias en este problema”, indicó una fuente anónima vinculada al plan.
La estrategia de Trump ha generado preocupación entre exfuncionarios de inteligencia y militares, quienes advierten que una intervención directa en México podría desatar un fuerte rechazo y perjudicar la cooperación en seguridad entre ambos países.
México, por su parte, ha respondido con el despliegue de 10,000 tropas en la frontera, una medida anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum para contrarrestar la presión de Washington. Sheinbaum ha reiterado que México se relacionará con Estados Unidos en términos de igualdad y no como un país subordinado.
Además, Trump ha planteado la posibilidad de designar a los cárteles mexicanos como organizaciones terroristas extranjeras, lo que permitiría a EE.UU. ampliar sus acciones encubiertas contra estos grupos. Sin embargo, esta designación no se ha concretado, y algunos expertos advierten que podría ser vista como un pretexto para una mayor intervención estadounidense en México.
Como parte de la ofensiva contra el narcotráfico, el ejército estadounidense ha incrementado sus vuelos de vigilancia con aeronaves de reconocimiento electrónico en la frontera con México. Además, un decreto firmado por Trump ha instruido a las agencias de inteligencia a ayudar al Departamento de Estado a identificar cuáles cárteles deben ser designados como organizaciones terroristas.
Mientras tanto, la CIA continúa operando en la región y reforzando sus estaciones en México y Colombia para aumentar la recopilación de inteligencia sobre los flujos de drogas, las redes financieras de los cárteles y los puntos clave de producción de fentanilo.
La postura de Trump es clara: quiere aplicar un enfoque similar al utilizado contra el grupo terrorista Estado Islámico (ISIS) para desmantelar a los cárteles mexicanos. Sin embargo, expertos en seguridad advierten que la situación en México es diferente a la de zonas de conflicto como Afganistán o Somalia, donde EE.UU. ha llevado a cabo operaciones militares sin restricciones de gobiernos locales.
La política de Trump podría generar tensiones con el gobierno mexicano, que históricamente ha rechazado cualquier injerencia militar extranjera en su territorio. La incertidumbre sobre hasta dónde está dispuesto a llegar Washington en esta nueva ofensiva contra el narcotráfico sigue latente, mientras las relaciones entre ambos países se mantienen en un delicado equilibrio.