Columna
El Puercoespín
Los demonios del Edén. El poder que protege a la pornografía infantil es un libro publicado en 2004 por laperiodista mexicana Lydia Cacho que trata el problema de lapornografía y la prostitución infantil. Cacho investiga, revela testimonios y da nombres de algunos responsables, de encumbrados promotores y poderosos protectores de una gran red de corrupción y explotación infantil que se encuentran tanto dentro de la industria como en la política de México.
La periodista tuvo la valentía y la inteligencia de poner los nombres de empresarios y políticos asociados operando redes de pornografía infantil y de prostitución. Los nombres del empresario Jean Succar Kuri y los políticos Emilio Gamboa Patrón, Miguel Ángel Yunes Linares y Mario Marín fueron vinculados con estas redes criminales.
El Estado mexicano le ofreció disculpas públicas a la periodista investigadora, pero ella decepcionada por lo poco que se hacía contra los criminales y los políticos que los protegen y por el peligro que corría su integridad física se auto exiló en España.
Las redes de la trata de personas es otra de las vertientes criminales y mafiosos de Colima se han visto involucrados en esta modalidad del crimen organizado.
Y he hablado en este espacio de los dilers que operan en las zonas urbanas en forma descarada e impune; de los extorsionadores que han provocado el cierre de negocios al quemar los establecimientos provocando daños a la economía estatal; el secuestro es una actividad permanente con sus alta y bajas; las mafias de los espectáculos también emergieron en forma reciente a la luz pública con el asesinato de políticos y; últimamente se hizo público la existencia de los farderos, bandas dedicadas al robo hormiga de las tiendas de conveniencia y departamentales.
La virtud de Lydia Cacho y su trabajo periodístico de investigación fue el haberles puesto nombre y apellidos a los actores principales de esa modalidad del crimen organizado: la trata, la pornografía infantil y pedofilia, así como el tráfico de personas dejó de ser tratado en forma abstracta y los políticos que presumían de honorabilidad fueron exhibidos públicamente y a pesar de ello siguen activos algunos en la vida pública.
Luego el maestro Roberto Saviano en el año de 2014 publicó Cero, Cero, Cero, Cómo la cocaína gobierna el mundo un contundente y doloroso tratado sobre el mundo de la cocaína: su historia, su producción, su distribución, su mercado, los narcos, los estados, los consumidores, los crímenes, los colaterales, todo. Descrito visceralmente, dramáticamente, desde un dolor personal del autor.
Después se empezaron a hacer públicas las cifras de muertes provocadas por las metanfetaminas y el fentanilo. Dichas cifras encendieron las alarmas a nivel mundial.
Pero los más contundentes es que todas las mafias están entrelazadas. Se vinculan y de alguna suerte terminan operando en forma integrada.
La descripción y la fuerza del lavado del dinero es la cereza del pastel que el maestro Roberto Saviano fue lo que demostró.
Lo novedoso para Colima no es realmente que desconociéramos la existencia de todas estas modalidades del crimen organizado, sin olvidar las estafas cibernéticas y los atracos en los cajeros, sino que se han vuelto más visibles para todos nosotros.
Antes todas estas formas de operar de las mafias eran invisibles para nosotros. Y es correcto pues sería imposible vivir siempre a la defensiva.
“Lo esencial es invisible a los ojos” es una frase autoría del escritor francés Antoine de Saint-Exupéry. Significa que el verdadero valor de las cosas no siempre es evidente.
En Colima algo cambió y lo que antes era invisible para nuestros ojos se comenzó a convertir en algo atrozmente evidente. Todas las modalidades de las mafias en Colima se empezaron a revelar y cualquier habitante de Colima vemos con mucha claridad la forma de operar del crimen organizado y ese detonante es lo que nos enseñó Lydia Cacho, los criminales actúan con tal desfachatez porque cuentan con vínculos con los políticos que son los responsables de la impunidad que beneficia a los criminales y económicamente a los funcionarios públicos.
Usted y yo podemos ver con mucha claridad operar a todas las mafias incluida las mafias del poder público.
El Congreso desde hace ya mucho tiempo no sirve para no representa a nadie. Esa es la verdad y desde allí comienza el rompimiento entre ciudadanos y políticos.
Colima perdió su inocencia gracias a Lydia Cacho y Roberto Saviano, así como a todos los periodistas dedicados a investigar al crimen organizado como: Jesús Lemus, Jesús Blanco Ornelas, Ricardo Ravelo, José Reveles, entre otros. Mucho han apoyado también investigadoras como Muna Dora Buchahin al mostrarnos cómo opera coordinadamente la corrupción en las instituciones.
“Lo esencial es invisible a los ojos”, pero el crimen organizado en Colima es ya muy tangible. Y los políticos tienen mucha responsabilidad en ello.
Hoy al crimen lo vemos con mucha claridad, dejó de ser invisible a nuestros ojos. Colima es otro, dejó de ser el estado-pueblito inocente de hace algunas décadas.