Columna
El Puercoespín
A Rosi Bayardo no se le da el gobernar. No nació para gobernar. Gobernar no es su fuerte.
Morena podrá insistir en colocarla en puestos públicos, pero su gestión será siempre negativa no se le da el administrar, la administración pública no es lo suyo. En la Secretaría de Economía, en el DIF estatal y ahora en el Ayuntamiento está acreditando que lo suyo no es gobernar.
Su historia en la administración pública es la historia del fracaso.
A Manzanillo ya lo puso en los primeros lugares de homicidios dolosos y una de las primeras cinco ciudades del mundo con el mayor porcentaje de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes.
Los delitos de alto impacto como el asesinato del marino, el asesinato del subdirector del Cereso de Manzanillo y la masacre del palenque clandestino son solo las primeras pinceladas de un desastre en inseguridad anunciado.
El colmo es que Vladimir Parra incrustó en la administración manzanillense a una miembro de su grupo en Capdam. Se trata de Isamar Ramírez que entró con mucha enjundia, según ella, luchando contra la corrupción e interponiendo demandas a diestra y siniestra.
Ahora ya en el puesto la funcionaria, amiga de Vladi y del grupo de la Mafia de las Amiguis, ha impuesto un desorden en los vehículos de la empresa Capdam. Resulta que los funcionarios usan los vehículos de la empresa pública (organismo público) para su beneficio personal, como si se tratara de propiedad privada propia y pueden llevar a sus hijos la escuela o salir a pasear o hacer sus actividades personales con cargo a Capdam, en otras palabras, con cargo a los manzanillenses. Incluso los vehículos viajan hasta la ciudad de Villa de Álvarez a diario por las disposiciones de la directora Isamar Ramírez. La corrupción en Capdam inicia.
Todos en Morena saben que Rosi Bayardo no sirve para gobernar, pero ningún miembro del Comité Ejecutivo Estatal se atreve a decir nada porque saben que corren el riesgo de ser corridos o estigmatizados y no volver a ocupar un puesto público.
Morena desde su nivel municipal, pasando por el estatal y hasta la dirección nacional son responsables de haber propuesto a una persona carente de habilidades y destrezas para gobernar; sin embargo, sabiéndolo la impusieron porque simple y llanamente así complacían a la gobernadora.
Ya está Rosi en la presidencia y el desastre está en marcha.
Hasta ahora la única medida que se observa es que la Marina Armada de México ha tomado el control de la seguridad de facto.
Falta que el Congreso del Estado de Colima, desde ya, haga una evaluación de la presidenta municipal y se plantee seriamente la desaparición de poderes y se instale un cabildo nombrado por el Congreso para que el desastre anunciado se contenga y los manzanillenses no sufran los estragos de padecer una inseguridad incontenible.
Los primeros atisbos del desastre en la inseguridad y el desorden administrativo que, crecerán exponencialmenteandando el tiempo, ahí están documentados en las redes sociales.
El desastre importante sobrevendrá cuando se comiencen a dar los desórdenes y abusos administrativos, además de la corrupción financiera que, sin temor a equivocarme,provocará que el Ayuntamiento comience una espiral de endeudamiento con pasivos importantes
Y muy seguramente las pensiones en el Ipecol serán los primeros afectados.
La inversión de los de 7 mil millones de pesos para el nuevo puerto en Cuyutlán y la caída del flujo de turistas por la inseguridad son dos riesgos que corre Manzanillo y éste dejará de ser el epicentro del desarrollo económico de la entidad, y sí, efectivamente, Manzanillo será el epicentro de la corrupción y el fracaso.
Los fracasos cuestan y Manzanillo será un paradigma de lo que significa poner en práctica un capricho. Los gobiernos de amiguis están condenados al fracaso y no tendrán una segunda oportunidad.
Rosi Bayardo no nació para gobernar, lo suyo no es la política. Su administración anuncia, por todos los ángulos,un gran desastre.
El Congreso debe tomar cartas en el asunto de ya.
Manzanillo será el pantano político de la Mafia de las Amiguis.
*Imagen tomada de la red social de Rosi Bayardo.