Columna
El Puercoespín
La transparencia de Zacualpan
El convenio de compromisos con la comunidad indígena de Zacualpan que, consta de 27 compromisos, fue exhibido una y otra vez en todos los medios de comunicación como una forma de aparente transparencia del gobierno del estado; sin embargo, la exhibición excesiva del documento tenía otros fines, más allá de la transparencia y el diálogo democrático, se trataba de mostrar a la comunidad indígena de Zacualpan como intransigente y chantajista.
Claro, el mediocre gobierno de Indira Vizcaíno fiel a su forma de ser había incumplido los tratos originales y no hallaba la forma de justificarse y de encontrar la manera de mostrarse como un gobierno democrático, transparente y sensible a los reclamos de los pueblos indígenas.
Su impostura de transparente y democrático no se la creen ni ellos mismos.
La transparencia de la Puerta Negra
Los versos 1 y 2, así como el 7 y 8 dicen los siguiente:
Está cerrada con tres candados
y remachada la puerta negra (…)
pero la puerta ni 100 candados
van a poder a mi detenerme
Me refiero a que la carta de intención firmada con la empresa ELAM-FAW, Ensambladora Latinoamericana de Camiones, con el gobierno del estado fue guardada como dice la canción de los Tigres del Norte, La Puerta Negra: con tres candados, remachada y hasta con 100 candado para detener a los ciudadanos para que no conozcan su contenido.
Un primo que, tengo en alta estima, me escribió lo siguiente: “Lo más valioso. Para mí, sería conseguir una copia de esa carta de intención y conocer a fondo su contenido, para ver sus bellas condiciones de atenciones a las compañías, cómo a los habitantes de Zacualpan o ¿Estaré Soñando? Saludos, estimado.”
Tiene razón mi primo la carta de intención con ELAM-FAW parece ser el secreto mejor guardado, pues en la conferencia de prensa del segundo tercio del mes de enero solo se habló de los “beneficio” que traería dicho convenio que, de concretarse, por ejemplo, se habló de 7 mil millones de pesos de inversión en su fase inicial, de 300 empleos directos, de 750 indirectos y una producción de 15 mil unidades anuales.
Por supuesto que las concesiones que el gobierno de Colima no se dijo nada, no se habló de que les donarían terrenos, que les darían tiempos de gracia en el pago de impuestos, que se harían de la vista de gorda en cuanto a los derechos de los trabajadores. Por todo lo anterior nunca se supo del contenido de la carta.
Había que proteger a los empresarios y de todo lo que el gobierno les otorgaría de privilegios, los trataron como conquistadores y ellos los del gobierno se sintieron a platicar y negociar con ellos sintiéndose de ojo güero y piel blanquita.
Al parecer los miembros del gobierno no ven que al esconder la carta de intención con la empresa china y hacer público los acuerdos con los comuneros de Zacualpan están incurriendo en discriminación a los indígenas y están mostrando su clasismo al darles trato preferencial a los empresarios.
Todo indica que esconder la información con los empresarios están convirtiendo su gobierno en un gobierno opaco e incapaz de comunicar los beneficios que se están negociando para la sociedad colimense ¿O no es así?
Lo contundente es que el clasismo y el racismo del gobierno lo hicieron sentir al dar tratos diametrales opuestos a dos grupos sociales distintos. ¿Dónde quedó el respeto y tolerancia a la diversidad de razas? ¿Dónde quedó?
Los tratos diferenciados nos muestran que los miembros del gobierno se sienten capaces de ningunear, ofender y despreciar si eres de piel oscura y si vives en un espacio de bajo de desarrollo; sin embargo, si tratas con gente de dinero se sienten de ojo güero y piel blanquita.
¿Dónde dejaron los principios progresistas de Morena? ¿Se los llevó el viento del poder?
Mi primo no está soñando, efectivamente existe una discriminación al hacer público los documentos de los pueblos originarios y esconder los documentos de los empresarios fifís.
Y dicha discriminación se vuelve más grave cuando la exhibición de los documentos de Zacualpan los convierte en base de propaganda para plantera una falsa confrontación entre la sociedad colimense urbana y la rural.
Colima urbano versus Colima rural no existe, además el gobierno está obligado a tratar a todos los habitantes por igual, cero discriminaciones.
El ojo güero y la piel blanquita solo existe en sus sueños del complejo de inferioridad.