Colima, México, Avanzada (03/12/2024).- Desde 2014, un total de 1,970 personas han sido diagnosticadas con VIH en el estado, con una prevalencia mayor en hombres. Además, Colima es el segundo estado del país con la mayor tasa de nuevos diagnósticos en 2024, con 18.6 casos por cada 100,000 habitantes, cifra solo superada por Quintana Roo, con 43.7 casos.
Actualmente, el estado de Colima registra 1,062 casos de VIH atendidos en los Centros Ambulatorios para la Atención y Prevención de Infecciones de Transmisión Sexual (Capacits). De acuerdo con la Dirección de Epidemiología, hasta el tercer trimestre de 2024, se confirmaron 155 nuevos casos en la entidad, de los cuales 129 corresponden a hombres y 26 a mujeres.
En m entrevista con el periódico El Comentario, Luis Arturo Hernández Gálvez, coordinador estatal del programa de Prevención y Control del VIH/Sida informó que Manzanillo y Tecomán se posicionan como los municipios con mayor incidencia de casos de VIH en Colima. Esta situación se atribuye al alto flujo turístico que reciben, especialmente en Manzanillo, debido a su importancia como puerto de entrada a nivel nacional e internacional.
De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), el Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida (Sida) es la etapa más avanzada de la infección por el Virus de Inmunodeficiencia Humana (VIH). En esta fase, el sistema inmunológico está gravemente dañado, lo que hace que el cuerpo sea extremadamente vulnerable a infecciones oportunistas y ciertos tipos de cáncer que rara vez afectan a personas con sistemas inmunitarios sanos.
El Sida no es una enfermedad en sí misma, sino un conjunto de síntomas y enfermedades que se desarrollan cuando el sistema inmunológico está severamente comprometido debido al VIH. La ONU, a través de su programa conjunto sobre VIH/Sida (ONUSIDA), subraya que el Sida puede prevenirse y que, con acceso oportuno al tratamiento antirretroviral, las personas con VIH pueden evitar llegar a esta etapa, llevando una vida larga y saludable.
Además, ONUSIDA destaca la importancia de la detección temprana, la prevención y el tratamiento como herramientas clave para reducir la propagación del VIH y mejorar la calidad de vida de quienes viven con el virus.