Columna
El Puercoespín
Morena en Colima tiene tres años en el poder y no ha sabido cómo hacerle, ni los más mínimos problemas entiende, solo saben repetir como loros las consignas partidistas, del gobierno federal y, con ello creen, que están haciendo política como si se tratara de un mitin en la plaza.
Zacualpan les volvió a ganar la partida. Los comuneros de Zacualpan les enseñaron a los burócratas de Indira cómo se hace un convenio y, sobre todo, cómo debe de honrarse. Lesenseñaron que en un convenio se consigna qué se va a hacer, quién lo va a instrumentar, cuánto costará y en cuánto tiempo estará terminado.
Quieren a los campesinos, a los comuneros, a los más pobres y vulnerables para su uso político. No respetan a los pueblos originarios. No respetan a los más vulnerables, los quieren tan solo usar para sus fines políticos, para convertirlos en su base político. Ahora que son gobierno no les sirven les estorban.
Alfredo Álvarez declaró que “el agua es de la nación, del pueblo y para el pueblo, a diferencia de hace diez años que defendíamos el agua a favor de la gente contra la minería que iba despojar y contaminar nuestro liquido vital, el agua es un derecho.”
Ahora Álvarez quiere que el agua para la Ciapacov y les niega a los comuneros su derecho a tener beneficios del recurso natural de su comunidad.
Ya no les gustó a los jóvenes políticos las exigencias de los comuneros y bajo la trampa de que es un derecho humano se las quieren expropiar de facto a los vecinos de Zacualpan a favor de la Ciapacov.
Resultaron muy mal agradecidos estos muchachos y peores luchadores por la justicia porque traicionan sus ideas,traicionan su lucha y traicionan, en forma concreta, a los vecinos de Zacualpan. Son unos perfectos traidores.
Si todavía tenían algo de calidad moral y política ayer la perdieron.
Según la información que, circula en redes, el pliego petitorio en el que lograron ponerse de acuerdo las y los comuneros de Zacualpan y las autoridades estatales, estaría integrado aproximadamente por 12 puntos donde el principal es el número uno que dice: 1. Establecer un pago por servidumbre de agua, en donde los recursos obtenidos serían para infraestructura de la comunidad.
En forma oportunista y miserable los autodenominados y disfrazados de izquierdosos con todo y sombrero los nombraron guardianes del agua y hoy los difaman señalando de que se trata simple y llanamente de pleitos mezquinos intracomunidad que solo pretenden beneficios personales y de grupo.
La verdad es que el agua es un bien de la nación, pero también la comunidad de Zacualpan merece y tiene derecho a recibir un pago por servidumbre de agua.
El gobierno del estado no tiene ninguna credibilidad, por tanto, también está por verse si no se trata de un engaño y no se trate de una rehabilitación de la construcción de un nuevo acueducto al que han denominado Acueducto Zacualpan II, donde entonces estaríamos hablando de otra cosa porque los manantiales estarían en otro tipo de riesgo.
El gobierno del estado tropezó con la misma piedra, con Zacualpan.
Vladimir Parra súbitamente desapareció y mediante todo el conflicto no apareció.
Vladimir Parra no es un funcionario más que crea problemas. Parra es un problema en sí mismo. Su permanencia en Ciapacov es insostenible porque esta empresa paraestatal no es cualquier cosa, la empresa brinda un servicio vital, literalmente.
Las escuelas tuvieron que suspender sus servicios, allí hubo pérdidas millonarias. Los hospitales tanto públicos como privados tuvieron que resolver la falta del vital líquido gastando recursos extras.
Las decisiones y la falta de éstas provocan pérdidas económicas importantes. Vladimir Parra y sus incapacidades políticas y administrativas están provocando daños a toda la sociedad.
La presencia de Vladimir Parra ya no es viable en Ciapacov,su presencia en esa empresa paraestatal es nefanda.
Es inédita las cartas de pedimento de una solución inmediata por parte de los dos ayuntamientos afectados. A estas alturas del partido Ciapacov no ha tenido la decencia de contestar públicamente las solicitudes y demandas de los municipios de Colima y Villa de Álvarez.
Vladimir Parra debe irse porque su presencia en la Ciapacovy sus grillas están poniendo en riesgo la estabilidad y la salud de toda la población metropolitana norte que asciende a aproximadamente a más de 350 mil habitantes.
¿Y el Congreso? Bien, gracias.
Los ineptos siempre tropiezan con la misma piedra.