Colima, México, Avanzada (24/11/2024).- Desde hace dos meses, la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de la Paz y la Seguridad en Colima ha guardado silencio sobre los homicidios dolosos en la entidad, dejando a la población en la incertidumbre respecto a la situación de violencia. La última información oficial data del 20 de septiembre, cuando la autoridad presumió una reducción de asesinatos por cuarto mes consecutivo, asegurando que en agosto los homicidios habían disminuido un 14.7% respecto a julio y un 36% en comparación con abril.
Sin embargo, los hechos registrados este sábado dejaron en evidencia la fragilidad de esa supuesta tendencia a la baja. En una sola jornada, siete personas fueron asesinadas de manera brutal en distintos puntos del estado, en actos que reflejan la persistente lucha entre grupos criminales que azota a Colima.
En la comunidad de Puerta de Anzar, a dos kilómetros del poblado, fueron localizados los cuerpos de cuatro personas asesinadas con disparos de arma de fuego dentro de un automóvil.
Por la madrugada, en El Colomo, Manzanillo, se reportó el hallazgo de un hombre decapitado y mutilado, cuyo cuerpo fue colgado de un puente, atado de los pies.
Horas después, en la ciudad de Colima, un hombre fue ejecutado a balazos frente a la central camionera de los Rojos. Finalmente, alrededor de las 21:20 horas, una mujer fue asesinada a tiros en la colonia Placetas, sobre la calle Río Minatitlán.
El recrudecimiento de la violencia ocurrió el mismo día que la presidenta Claudia Sheinbaum visitó Manzanillo para dar inicio a la construcción del “Nuevo Manzanillo”, obra emblemática destinada a ampliar la capacidad portuaria de la región. Sin embargo, la jornada quedó marcada por los asesinatos que evidencian la persistente inseguridad.
El silencio oficial por parte de la Mesa de Coordinación ha privado a la ciudadanía del acceso a información crucial sobre el estado de la violencia en Colima. La última conferencia de prensa de la Mesa, el 20 de septiembre, se enfocó en destacar resultados positivos derivados de sus estrategias, pero no se ha dado seguimiento público a estas cifras ni se ha proporcionado claridad sobre los recientes acontecimientos.
El contraste entre las declaraciones optimistas de la autoridad y la crudeza de la realidad genera incertidumbre y desconfianza entre los colimenses, quienes enfrentan diariamente las consecuencias de la inseguridad.