México, Avanzada (13/11/2024).- En medio de una tarde aparentemente inofensiva en el recinto de San Lázaro, la atención de la sesión se desvió de la tribuna para centrarse en un hecho peculiar: la diputada de Morena, Herminia López Santiago, fue sorprendida tomando una siesta durante la discusión de una reforma constitucional en materia de maltrato animal. Esta escena, captada por las cámaras del periódico Reforma, dejó en evidencia a la legisladora justo cuando el debate abordaba un tema de gran relevancia: la protección y el cuidado de los animales en México.
El Pleno se encontraba inmerso en la discusión cuando el gesto de López Santiago, con la cabeza inclinada y los ojos cerrados, llamó la atención de sus compañeros y de los asistentes. La reforma en cuestión, que busca establecer un marco más sólido para prevenir el maltrato animal, parecía no despertar el mismo interés en la diputada oaxaqueña, quien encontró el momento oportuno para descansar durante la larga sesión.
Previo a este inusual descanso, la Mesa Directiva había hecho la declaratoria de validez de una reforma a la Constitución sobre igualdad sustantiva, otro tema de gran importancia en la agenda legislativa. Sin embargo, la participación de Herminia López ha sido mínima desde su llegada al Congreso. De acuerdo con los registros oficiales de la Cámara de Diputados, en los dos meses que lleva la LXVI Legislatura, la diputada no ha presentado ninguna iniciativa, lo que genera cuestionamientos sobre su compromiso y desempeño en sus funciones.
Herminia López Santiago, originaria de Santiago Tlazoyaltepec, Oaxaca, llegó al Congreso por la vía plurinominal en la tercera circunscripción, tomando protesta el pasado 29 de agosto como diputada federal de Morena. Con estudios que se limitan a secundaria, la legisladora forma parte de tres comisiones: Pueblos Indígenas, Educación y Ciencia y Tecnología. Su presencia en estas comisiones sugiere un rol activo en temas clave para el desarrollo social, aunque su reciente siesta arroja dudas sobre su involucramiento real en los debates parlamentarios.
Mientras los diputados discutían apasionadamente sobre los derechos de los animales, la escena de una legisladora durmiendo parece ofrecer una metáfora cruda: la indiferencia de algunos representantes frente a los temas que afectan al país. Posteriormente, la legisladora explicó a los medios de comunicación: “sentí que se me había bajado la presión”, “sentí como que me echaron agua caliente”, dijo.