Colima, México, Avanzada (03/04/2023).- Eduardo tiene 49 años de edad, es comerciante, padre de tres hijos y en los últimos dos años comenzó a resentir la situación económica de una manera grave, “prácticamente tengo para sobrevivir y no hay más” dice tajante el hombre.
Su familia es una de las que no saldrán de vacaciones es esta temporada y si acaso, contempla un día asistir a algún balneario del estado, o un par de salidas al cine y luego, a los juegos mecánicos que abundan en las plazas comercial, “y sería todo” explica mientras lamenta la situación económica en la que vivimos.
“Yo sólo puedo decir que ahora compro lo mismo y pago más. Trabajo, me esfuerzo, trato de ser un ciudadano responsable y un padre de familia que está atento de las necesidades de su familia, pero la situación económica me desborda y no hay posibilidad de ir de vacaciones. Parece que es un lujo que mi familia no se puede dar”, dice con cierto tono de nostalgia y de inconformidad.
Eduardo es comerciante, y su sueldo mensual varía entre 12 mil y 22 mil pesos al mes, “hasta parecería que en un estado como Colima, es un ingreso alto, pero es insuficiente para cubrir todas las necesidades de una familia de cinco miembros. Busco, me muevo, veo cómo debo hacerle, qué más puedo hacer para tener ingresos extras y no dejo de pensarle porque tengo una familia que depende de mí”.
Menciona que su situación económica se ha ido deteriorando por el alto costo de los productos y los servicios básicos que necesita la población para sobrevivir, “tan sólo para cubrir las necesidades de mis tres hijos en la escuela a cada uno le doy 50 pesos, con eso deben cubrir su transporte y desayuno, así que al día son 150 pesos, a la semana, 450 pesos y al mes, 3 mil pesos”, relata.
Además, debe cubrir las necesidades de alimentación, calzado, materiales escolares, y médico, “mis hijos están creciendo y la ropa, los zapatos se les compran y al mes o a los dos meses ya no les quedan, están rotos o necesitan algunos con ciertas especificaciones, así que estamos hablando que al mes me gasto otros tres mil pesos en esas cosas y me estoy viendo moderado”.
Eduardo dice que a esa cantidad de dinero se le debe sumar, el gasto de los servicios básicos como internet, teléfono, el costo del cilindro de gas, las necesidades del hogar como reparación de algún aparato electrodoméstico, o la adquisición de detergente, leche, o despensa, el pago de la energía eléctrica, “así que le sumo otros tres mil o cuatro mil pesos entre la comida, leche, productos de higiene personal”, dice.
La cuenta no para ahí, “ como comerciante tengo que estar moviéndome y al mes son otros 3 mil pesos que debo de destinar, más los servicios mecánicos cada determinado tiempo o si salgo a algún lugar, debo cubrir las casetas y a esa cantidad, le sumo el pago mensual de la hipoteca de la casa y entonces, lo que termino recibiendo se esfuma, prácticamente no me queda para nada más”,
Por eso, no se ilusiona con la llegada de las vacaciones, “aunque quisiera, no me alcanza. Tal vez podamos ir un solo día a la playa o a las albercas y nada más”, explica el hombre con cierto aire de tristeza y luego remata, “hemos ido perdiendo el poder adquisitivo, ahora todo está más caro y gastas más”.
En su más reciente informe el CONEVAL destacó que en el caso de Colima, la pobreza laboral aumentó a diferencia de lo que sucede en otros estados del país en donde se muestra una disminución en este indicador.
Subrayó que en 27 de las 32 entidades federativas se presentó una reducción de la pobreza laboral entre el tercer y cuarto trimestre de 2022. Destacaron Sinaloa con 5.0 puntos porcentuales menos, Ciudad de México con 4.2, y Puebla con 3.8. En contraste, Zacatecas, Colima y Aguascalientes fueron las entidades con mayor aumento durante el mismo periodo con 5.3, 1.4 y 1.0 puntos porcentuales más, respectivamente.
*Fotografía ilustrativa.