Colima, México, Avanzada (11 de febrero de 2023).- Sin historias de éxito, sin grandes inversiones, con una economía prácticamente estancada; Colima lleva alrededor de dos décadas en manos de inexpertos. Los gobiernos en turno se han equivocado nombrando a titulares de la Secretaría de Fomento Económico (Sefome) con otros perfiles, sin vocación de servicio o con un historial de derrotas en sus intentos por mejorar la economía local.
Por la dependencia de gobierno han desfilado desde psicólogas, empresarios egoístas hasta economistas que aunque presumen de títulos y premios, en la práctica no han dado resultados positivos. José Ignacio Peralta Sánchez, Rafael Gutiérrez Villalobos, Mayrén Polanco Gaytán, Carlos Domínguez Ahedo, Walter Oldenbourg, Rosa María Bayardo Cabrera y recientemente Francisco Javier Rodríguez García han hundido la entidad en la mediocridad económica.
De acuerdo al Centro de Investigación en Política Pública, Colima junto con Tlaxcala, es la entidad que menos aporta a la producción nacional, con 0.6% del PIB. Valeria Moy, directora general del centro, expone en su artículo “Competitividad estatal: Colima, economía inestable”, que en 2021 la entidad ocupó la posición 21 del Índice de Competitividad Estatal que genera el Instituto Mexicano para la Competitividad, A.C. (IMCO), evidenciando un retroceso.
Mientras en 2017 se había ubicado en la lugar 22, en las ediciones anteriores había tenido un mejor lugar, fluctuaba entre el 8 y el 14. Pero desde 2013 tuvo un deterioro paulatino en la competitividad del estado frente a la de los demás. En cuanto al Producto Interno Bruto (PIB) per cápita se encuentra justo a media tabla, en la posición 16, con un ingreso de 141 mil 669 pesos por persona, pero ha habido un deterioro notable: bajó dos posiciones de una edición a otra del Índice. El crecimiento del PIB de Colima ha sido de los más golpeados del país, con un crecimiento promedio de -7.2% en los últimos tres años.
Y el problema se agrava. El investigador de la Universidad de Colima, Saúl Martínez González, anota que “a partir del gobierno de Indira, la economía del estado muestra una tendencia decreciente con una caída del PIB de 2.6% a sólo 1.6%. La ausencia de políticas públicas para incentivar la economía, la nula inversión pública en obras productivas para el estado, ha sido una constante”.
Todo ello es parte del reflejo de las malas decisiones de los gobiernos en turno, quienes nombran a las personas equivocadas al frente de la Secretaría de Fomento Económico -o Secretaría de Desarrollo Económico-, que no han hecho más allá de eventos locales que en términos duros no representan una mejor economía para la entidad. Así, en alrededor de dos décadas, las personas encargadas en la materia sólo se han beneficiado para sí.
Nacho Peralta, ineptitud tecnócrata
Con la muerte del gobernador Gustavo Alberto Vázquez Montes, la titularidad del Poder Ejecutivo recayó en otro tecomense, Jesús Silverio Cavazos Ceballos, quien nombró a José Ignacio Peralta Sánchez como secretario de Fomento Económico (2004-2009) con grandes expectativas por los estudios que tenía, pero que resultó ser un fracaso en la práctica.
Con su licenciatura en Economía por el Instituto Tecnológico Autónomo de México (ITAM) y su maestría en Economía (M.A. in Economics) en la Universidad de Essex, Reino Unido; Ignacio Peralta al parecer no aplicó sus estudios, no logró consolidar industria o inversiones fuertes que permitieran crecer a la entidad. En 2009, el Producto Interno Bruto del estado apenas aportó el 0.5% al PIB nacional.
Rafa Gutiérrez, beneficio personal
Aunque constitucionalmente el sexenio posterior fue gobernado por Mario Anguiano Moreno, siempre se especuló que quien tomaba las decisiones eran sus secretarios, entre ellos el de Fomento Económico, Rafael Gutiérrez Villalobos, quien ocupó la Secretaría de Fomento Económico –y la Secretaría General de Gobierno- en ese periodo, incrementando sus empresas y sin que se viera algo sustancial en la mejora economía pública.
Mientras aparecieron más negocios del secretario como la gasolinera que se encuentra frente al Jardín Núñez; el crecimiento económico de la entidad no tuvo gran avance, pero sí las deudas estatales. El financiamiento público en la entidad tuvo incrementos significativos en el periodo 2010-2011, cuando el saldo neto se incrementó en 919.07 mdp, en el 2012-2013 se contrató nuevo financiamiento por 639.02 mdp, en el 2014-2015 aumento en 554.47 mdp, para el 2017-2018 fue de 231.40 mdp y para el periodo 2018-2019 su incremento fue de 42.56 mdp, revela la Subdirección de Análisis Económico de la Cámara de Diputados.
Ante los malos manejos evidenciados durante la administración de MAM, Rafael Gutiérrez fue inhabilitado por cinco años por el Congreso del Estado por la irregularidad de un crédito de 638 millones de pesos. Y pese a que la justicia federal le otorgó un amparo al exsecretario y quedó sin efectos su inhabilitación, no se ha solucionado el problema, ya que el exgobernador asegura no tener dinero para liquidar la sanción económica de 515 millones 174 mil 928 pesos que le impuso el Congreso local por daños a la hacienda pública, por la el mismo crédito referido.
En 2014, el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (Coneval) evidenció que en Colima existían carencias en seguridad social, ingreso, alimentación, servicios de salud, calidad y espacios de vivienda, servicios básicos de vivienda, así como el rezago educativo, por lo que el gobierno de Mario Anguiano, de cara a las elecciones de 2015, la administración estatal buscó corregir los errores que cometió al principio del sexenio con el programa “Prospera Colima”, con lo que también quería superar la pobreza extrema que se incrementó de 2010 a 2012.
Mayrén Polanco, paso fallido
Sin que mejorara el panorama, con la entrada del gobierno de Ignacio Peralta Sánchez, el empresario fue remplazado por una economista, Mayrén Polanco Gaytán, egresada de la Licenciatura en Economía de la Universidad de Colima, recibiendo el Premio Peña Colorada por haber obtenido las más altas calificaciones; pese a que en la función pública no se viera reflejado ese reconocimiento.
Con estudios de Maestría en Cambio Tecnológico y Estrategia Industrial y Doctorado en Política de Ciencia y Tecnología los realizó en la Universidad de Manchester en el Reino Unido, la secretaria (diciembre de 2015 al febrero de 2016) no pudo aterrizar proyectos que permitieran crecer la economía del estado en los próximos años de gobierno.
Con apenas un par de meses, quien además fue Presidenta del Colegio de Economistas en la entidad, fue removida para ubicarla al frente de la Dirección General del DIF Estatal. La historia de cambiar a una secretaria de Fomento Económico al DIF se repetiría más adelante.
Carlos Domínguez, presunción sin resultados
Tras el movimiento realizado, el mandatario estatal Ignacio Peralta nombró a una persona experimentada en diferentes áreas. Carlos Domínguez Ahedo, ingeniero Mecánico Administrador por el Tecnológico de Monterrey, trabajó por 25 años en las empresas Hylsa y Ternium, además fue coordinador de la Campaña Política a Gobernador del Estado de Nuevo León y Contralor en esa entidad (1997-1998); entre otros cargos más.
Pese a lo anterior no hubo gran avance en materia económica y el secretario, que se mostraba vanidoso ante los medios de comunicación, renunció al cargo sin siquiera haber cumplido dos años al frente de la Secretaría de Fomento Económico y peor, sin un desarrollo económico visible; argumentando su decisión a proyectos personales y profesionales en puerta.
Walter Oldenbourg, desastre financiero
Así fue como el gobernador pudo darle trabajo a su amigo Walter Oldenbourg Ochoa, quien perdió como candidato del PRI a la alcandía de la capital del estado en 2018, encomendándole “trabajar en temas específicos que coadyuven en el crecimiento y desarrollo económico de la entidad”. Tiempo más tarde se vio el incumplimiento. Antes de concluir la administración y sin resultados, Walter Oldenbourg también presentó su renuncia al cargo el 16 de septiembre de 2021.
Con todos los movimientos que hubo durante su administración en la Secretaría de Fomento Económico y la falta de eficacia de sus titulares, Ignacio Peralta Sánchez heredó –entre otros renglones negativos como la inseguridad y la corrupción-, un desastre financiero, es importante mencionar que Oldenbourg apenas había cursado el bachillerato como grado máximo de estudio.
En el cierre de su mandato, el priista enfrentó una avalancha de demandas y denuncias por presuntas irregularidades y actos de corrupción. A pesar de que durante sus informes de gobierno cacaraqueaba haber logrado el reordenamiento de las finanzas públicas, éstas colapsaron dramáticamente los últimos meses de su gobierno.
El mandatario reconoció el quebranto económico al anunciar, en julio de 2021, que para cumplir la Ley de Disciplina Financiera su gobierno pagó más de mil millones de pesos de créditos de corto plazo, y se quedó sin recursos para cubrir los salarios de más de 12 mil trabajadores y otros compromisos económicos durante el resto de su sexenio. Aunado a ello la economía de la entidad no era la mejor.
Además al cierre del 40 por ciento de los micro, pequeños y medianos negocios en Colima en el 2021 con motivo principalmente por la pandemia del Covid 19, según el INEGI, la entidad atravesaba por una crisis de violencia que se agudizó, obstaculizando el desarrollo económico, la generación de empleos y la inversión privada.
Nuevos secretarios, mismos fracasos
Para mejorar la economía en la entidad, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva nombró a su amiga Rosa María Bayardo Cabrera como secretaria de Fomento Económico, una psicóloga de profesión, con cursos y seminarios relacionados con el área de la salud, pero sin experiencia alguna en reactivación económica o temas monetarios.
Durante el tiempo que estuvo al frente de la Sefome, Rosi Bayardo no pudo echar andar la economía en Colima, el logro más significativo que tuvo a su paso fue permitir a los trabajadores llevar a sus mascotas un día al año a las oficinas. Después fue removida de su cargo.
En octubre del año pasado, la mandataria estatal morenista informó la designación de su amiga la psicóloga como nueva directora general del Sistema Estatal para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) y Voluntariados; y de Francisco Javier Rodríguez García como titular de la Secretaría de Desarrollo Económico (Sedeco).
“El nuevo secretario de Desarrollo Económico es licenciado en Economía por la Universidad de Colima y cuenta con diplomados en Planeación Estratégica y Derecho Electoral. Ha sido diputado en el Congreso del Estado de Colima en la LVII Legislatura, de 2012 a 2015, y en la LIX Legislatura, de 2018 a 2021”, dio a conocer en el comunicado emitido por el gobierno estatal.
Así, se espera que no se repita la historia y en los próximos años haya un verdadero y palpable desarrollo económico en la entidad, que queden en el pasado las dos décadas de personas incapaces de fomentar la economía en Colima que permita a los colimenses tener una mejor calidad de vida, porque el fracaso de los gobierno aún tiene sus efectos negativos.