Colima, México, Avanzada (18/01/2023).- Los salarios de la alta burocracia en la entidad son superiores hasta en 45 veces el sueldo mensual de algunos de los trabajadores de la dependencia de la Universidad de Colima, el gobierno del Estado y la delegación del Bienestar.
La desigualdad laboral más evidente se presenta en la Universidad de Colima, donde el rector Christian Jorge Torres Ortiz Zermeño recibe una percepción mensual bruta de 201 mil 605 pesos y neta de 89 mil 311 pesos – la UdeC no especifica por qué el rector tiene un sueldo bruto de 200 mil y neto sólo de 89 mil pesos- , mientras que un profesor por horas de un bachillerato puede llegar a percibir mil 800 pesos mensuales.
El mismo tabulador de sueldos del último trimestre de 2022 de la Universidad de Colima, muestra que un profesor de facultad puede percibir un sueldo bruto mensual de 5 mil 600 pesos y neto de 3 mil 755 pesos.
Lo anterior significa que comparado el sueldo neto, el rector gana 22 veces más que el sueldo de una profesora de facultad, pero si este cálculo lo hacemos con el sueldo bruto, la diferencia es de más de 45 veces.
La situación no es mejor en el gobierno del Estado, pues la titular del Poder Ejecutivo, Indira Vizcaíno Silva tiene una percepción mensual bruta de 96 mil 374 pesos y un abogado categoría C de la administración estatal recibe apenas 7 mil 300 pesos al mes, es decir, 3 mil 650 pesos a la quincena. En tanto, un trabajador de postproducción recibe apenas 5 mil pesos mensuales. Haciendo el comparativo entre la gobernadora y el sueldo de un trabajador de postproducción, la diferencia es que el empleado percibe una remuneración 19 veces menor que la mandataria.
A esta lista de desigualdad laboral se une la delegada de los programas para el desarrollo social, Viridiana Valencia Vargas quien tiene un sueldo mensual bruto de 136 mil 813 pesos y neto de 95 mil 0185 pesos. En la misma delegación, los enlaces de los servidores de la nación ganan 11 mil pesos mensuales, según la página de la nómina transparente y la mayoría de los empleados laboran bajo el esquema de contratos, es decir, que carecen de prestaciones sociales como IMSS o ISSSTE y por ende, tampoco ahorran para su retiro.
La situación de desigualdad salarial se repite en el Instituto Electoral del Estado, ya que la consejera presidenta del órgano electoral, tiene una percepción mensual bruta de 155 mil pesos y neta de 105 mil pesos. Mientras que un consejero electoral recibe 96 mil pesos mensuales de sueldo bruto y 66 mil pesos neto. En el consejo del IEE solo la presidenta, los consejeros y el secretario del consejo tiene una percepción superior a los 80 mil pesos, después de ellos, el sueldo más alto es de 30 mil pesos brutos mensuales y 22 mil pesos netos. Lo anterior significa que entre el salario de la magistrada presidenta y el cuarto sueldo más alto dentro del IEE hay una diferencia de 125 mil pesos.
Los sueldos tan dispares también llegan al Supremo Tribunal de Justicia, pues el magistrado presidente Juan Carlos Montes y Montes recibe una remuneración de 104 mil 847 pesos y la encargada de la Oficialía de partes del turno nocturno sólo percibe 2 mil 972 pesos. La diferencia es de 102 mil pesos.
El resto de los magistrados perciben 88 mil pesos, en contraste, el intendente con plaza de confianza percibe 6 mil 238 pesos. Los magistrados tienen un sueldo casi 13 veces más que el salario de un intendente.
Por supuesto, el Poder Legislativo también presenta disparidades salariales aunque los salarios que se reportan entre los trabajadores sindicalizados y de confianza son superiores al del resto de los empleados de varias de las instituciones revisadas. Un diputado recibe más de 108 mil pesos al mes entre dietas y diversos emolumentos y la mayoría sólo acude una vez a la semana al recinto legislativo, pero un intendente de confianza nada más recibe 9 mil pesos mensuales. La diferencia es de casi 100 mil pesos.