Connect with us

COLIMA

El moche es cultura neoliberal

Published

on

Compartir:

Columna
El puercoespín 

La cultura del corporativismo sigue viva y latiendo más que nunca. A pesar de haber perdido el PRI, la gubernatura, y donde se supone que organizaciones corporativas como la CNC y la CTM deberían  acelerar su declinación corporativa, al parecer, ocurre todo lo contrario. 

El anuncio, del gobierno del estado, de iniciar el proceso de creación de una banca para el desarrollo rural donde Financiera Nacional del Desarrollo Agropecuario y Rural, Forestal y Pesquero (FND), pondrá diez pesos por cada peso que ponga el gobierno estatal, para luego, instrumentar programas denominados peso por peso, el solo hecho de haber realizado el anuncio en una asamblea de campesinos dirigida por un miembro de la familia de la gobernadora pone en entre dicho la transparencia del manejo político del proyecto.

La CNC en sus tiempos de gloria elaboraba sus planes y sus programas –entre sus agremiados–  y tan pronto los presentaba al gobierno, en eventos masivos, éstos  se convertían en realidad en cuanto los dirigentes los exponían en forma de demandas al Ejecutivo en turno. Eran tiempos del corporativismo en su máximo esplendor. Por lo que vemos la vida sigue igual. ¿Cuál cambio? 

En nuestros tiempos la CNC está declinando, pero no el corporativismo campesino.

López Obrador en sus programas emblemáticos como: Pensión para el bienestar de los adultos mayores; Jóvenes contruyendo el futuro; Jóvenes escribiendo el futuro, becas universitarias; Sembrado vida; Tandas para el bienestar; Crédito ganadero a la palabra; Producción para el bienestar y; Apoyo para el bienestar de las niñas y los niños hijos de madres trabajadoras, todos tienen un común denominador,  que los hace diferentes a los programas similares de los tiempos neoliberales, no tiene intermediarios para que no se den los piquetes de ojo ni la mochada para poder acceder a alguno de ellos, pero sobre todo elimina su carácter clientelar y electorero.

En Colima los neoliberales en el gobierno tienen otros planes, –a diferencia del gobierno federal– continuar con la cultura neoliberal de someter a las organizaciones gremiales que luego actuarán  como sectores clientelares en los proceso electorales. 

La promoción de aniquilar la cultura de la cultura del moche político y clientelar es una de las razones que mueven la acción política de Morena desde sus orígenes, pero ahora vemos que en varios gobiernos locales, como el de Colima, gustan hacer secular las políticas neoliberales que promovieron los priistas y los panistas en su momento.

Los fideicomisos y las asociaciones público-privadas fueron las figuras favoritas, para sustraer los recursos de los gobiernos locales y federal del Prian.

En Colima el gobierno del cambio no parece tener ningún inconveniente en hacer pervivir las viejas prácticas políticas de los moches y el piquete de ojo.

Viejas prácticas, nuevos actores políticos, pero al final de cuentas los esquemas diseñados para el saqueo siguen su curso.

No será en nuestros días la CNC quien decida gremialmente el curso y los destinatarios de los recursos del gobierno, será otra organización, pero con las mismas formas e incluso más sutiles y sofisticadas, pero el resultado será el mismo. El control de unos cuantos de la toma de decisiones de los recursos públicos como si se tratara de recursos particulares.

La democracia está muy lejos de llegar a Colima con Morena, algún día llegará y no se tardará mucho, y será con Morena o a pesar de Morena, pues Colima es un pueblo muy politizado.

El moche y el clientelismo electoral  son propio de una cultura neoliberal, pues es el fomento del saqueo por vías legaloides. 

Una de las misiones centrales de la izquierda es terminar con las políticas de la corrupción y el saqueo vía fideicomisos y asociación público-privadas o como le llamen. La izquierda debe construir formas donde se privilegie la organización democrática y que los financiamientos otorgados por entidades públicas que privilegien la vía directa –cero intermediarios– y no por la vía de organizaciones creadas para el control y pastoreo político. Esas prácticas son del pasado, son neoliberales y corporativas que nada tienen que con la Cuarta Transformación. Y algo mucho más grave es no crear ni promover una cultura democrática, ni mucho menos de izquierda, que consolide un Estado de bienestar como el que busca consolidar la Cuarta Transformación.

La CNC está en su decrepitud plena. Colima está viviendo el surgimiento de una CNC de caricatura, aldeana y perfectamente contraria a los principios de los proyectos emblemáticos del gobierno federal y de los principios básicos de la 4T.

La sangre del neoliberalismo corre por las venas de los miembros del actual gobierno estatal. Viven y respiran neoliberalismo, por tanto, sus proyectos, no deben de extrañarnos que, sean esencialmente neoliberales, no podrían de ser de otra índole. 

Compartir:

UNIVERSIDAD DE COLIMA

Más leidas

Copyright © www.diarioavanzada.com.mx

Discover more from Diario Avanzada

Subscribe now to keep reading and get access to the full archive.

Continue reading