Durante los primeros nueve meses de 2026, Colima registró la tasa más alta de homicidio doloso del país y la tercera mayor de extorsión, de acuerdo con estadísticas del SESNSP analizadas por México Evalúa.
Colima, México, Avanzada (04/11/2026).— Colima ocupa el primer lugar nacional en víctimas de homicidio doloso por cada 100 mil habitantes y el tercero en extorsión, de acuerdo con el informe Comportamiento de la extorsión por regiones económicas, 2015-2026, publicado por la organización México Evalúa.
El análisis, elaborado con información del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), establece que entre enero y septiembre de 2026 Colima registró una tasa de 51.20 víctimas de homicidio doloso por cada 100 mil habitantes, la más alta entre las 32 entidades federativas. Morelos apareció en segundo lugar, con 32.55, seguido de Sinaloa, con 30.77.
En materia de extorsión, Colima presentó una tasa de 16.72 víctimas por cada 100 mil habitantes, únicamente por debajo de Morelos, con 28.15, y Zacatecas, con 19.23. De esta manera, el estado se encuentra simultáneamente entre los primeros lugares nacionales en dos delitos que afectan de distinta forma la seguridad de la población.
Las tendencias anuales, sin embargo, muestran comportamientos diferentes. Mientras la tasa de homicidio doloso en Colima disminuyó 13.1 por ciento respecto de los primeros nueve meses de 2025, la correspondiente a extorsión aumentó 36.4 por ciento en el mismo intervalo.
México Evalúa advierte que una reducción de los homicidios no necesariamente significa que hayan mejorado todas las condiciones de seguridad. La organización sostiene que la extorsión puede mantenerse o aumentar incluso cuando disminuye la violencia letal, debido a que existen modalidades de intimidación, cobro recurrente y sometimiento económico que no requieren necesariamente la comisión de asesinatos.
El estudio propone que los resultados de las políticas de seguridad no se evalúen exclusivamente mediante el número de homicidios, sino también a través de indicadores que permitan conocer las amenazas contra hogares, comerciantes, trabajadores y empresas.
En el caso de Colima, las estadísticas muestran una disminución anual de la tasa de homicidio doloso, pero un incremento simultáneo de la extorsión registrada. La organización advierte que, además del subregistro de este último delito, el cambio metodológico aplicado por el SESNSP desde enero de 2026 debe considerarse al interpretar las variaciones.