Las inundaciones obligaron a evacuar familias, afectaron restaurantes y viviendas, obstruyeron carreteras y provocaron la suspensión de actividades. Aunque el Gobierno de Colima reportó saldo blanco, todavía no se conoce la magnitud de los daños materiales.
Colima, México, Avanzada (12/10/2026).— El agua rebasó los espacios donde suele permanecer e irrumpió con fuerza en restaurantes costeros, hasta levantar los muros que los sostenían. También ingresó a viviendas, avanzó sobre las calles y alcanzó vehículos que permanecían estacionados en la vía pública.
En Manzanillo, el incremento del nivel de la laguna inundó colonias; en La Manzanilla, Jalisco, el mar avanzó varias cuadras tierra adentro. Durante el fin de semana, los efectos del huracán Simón alteraron la vida de comunidades costeras, obligaron a evacuar familias y dejaron negocios dañados y caminos obstruidos.
Desde el viernes comenzaron las medidas preventivas en Colima, con el cierre de accesos a las playas y, conforme aumentaron las lluvias, llegaron las evacuaciones. En Alameda, Santiago y El Chavarín, en Manzanillo, así como en La Becerrera, Comala, habitantes tuvieron que trasladarse a lugares seguros ante el riesgo de inundaciones.
La emergencia también alcanzó las carreteras. Árboles derribados interrumpieron temporalmente el tránsito entre Villa de Álvarez y Minatitlán, mientras que en la carretera libre Armería-Manzanillo, cerca de Los Reyes, rocas de gran tamaño se desprendieron del cerro y llegaron hasta la superficie de rodamiento.
La costa acumuló otro tipo de pérdidas que las autoridades todavía contabilizan. En El Paraíso, Cuyutlán y Boca de Pascuales se reportaron daños en negocios dedicados a la venta de mariscos. Los establecimientos que dependen de la llegada de visitantes quedaron entre los afectados por el ciclón, sin que hasta el momento se conozca una valoración económica que permita establecer cuánto costará reparar los inmuebles y reanudar sus actividades.
En Manzanillo, las inundaciones también dejaron una imagen que reflejó la alteración del entorno: el avistamiento de un cocodrilo en el centro de la ciudad. Un reporte de N+ documentó la presencia del animal durante la emergencia ocasionada por el desbordamiento de lagunas, ríos y arroyos.
Del otro lado del límite estatal, en Cihuatlán, Jalisco, el agua se acumuló en distintas vialidades y Protección Civil de esa entidad reportó niveles aproximados de 20 centímetros. En Barra de Navidad se difundieron reportes de inundaciones en Barrio Nuevo y afectaciones a restaurantes, mientras continuaba la evaluación de los daños.
En La Manzanilla, municipio de La Huerta, el oleaje y la marea de tormenta llevaron el agua varias cuadras tierra adentro, como quedó documentado en distintos videos difundidos durante la emergencia.
En las regiones costeras y serranas, las brigadas atendieron derrumbes menores, acumulaciones de material arrastrado por las lluvias y árboles caídos que dificultaron la circulación.
La movilidad también se interrumpió por vía aérea. Los aeropuertos de Manzanillo y Puerto Vallarta suspendieron operaciones como medida preventiva. En Puerto Vallarta, se informó que el cierre se prolongaría hasta la mañana del martes 13 de octubre, debido al desplazamiento lento del huracán y a las condiciones meteorológicas previstas.
Durante la tarde del domingo, el Gobierno de Colima comenzó a levantar algunas restricciones, aunque mantuvo suspendidas las actividades no esenciales en Manzanillo, Tecomán y Armería, así como las clases del turno matutino en esos municipios.
En el comunicado correspondiente, la gobernadora Indira Vizcaíno Silva reconoció que todavía había calles y caminos sin condiciones óptimas para circular, por lo que pidió precaución a quienes necesitaran trasladarse.
Asimismo, el domingo, la mandataria anunció saldo blanco tras el paso del huracán Simón. Sin embargo, todavía está pendiente conocer el recuento de las afectaciones materiales: cuántas viviendas resultaron inundadas, cuántos negocios perdieron bienes y qué caminos necesitan reparación.
Al cierre del domingo, el balance de daños seguía en elaboración y no se había dado a conocer una cifra global de las afectaciones. En ambas entidades permanecían las consecuencias de las inundaciones, con comercios dañados y brigadas dedicadas al retiro de obstáculos.
Para las familias afectadas por Simón, recuperar la normalidad dependerá del descenso de los niveles de agua, de la evaluación de los daños y de la ayuda que reciban para retomar sus actividades en las comunidades costeras del Pacífico mexicano.