Colima, México, Avanzada (20/09/2026).— Durante el primer semestre de 2026, medios de comunicación documentaron en Colima 40 atrocidades y acontecimientos violentos de alto impacto, relacionados con al menos 35 víctimas, de acuerdo con el informe Galería del horror, elaborado por la organización Causa en Común.
El recuento para la entidad comprende 14 asesinatos con tortura, ocho asesinatos con mutilación, cuatro masacres y cuatro jornadas de violencia. También incluye tres asesinatos de integrantes de instituciones de seguridad y justicia, dos actos violentos contra la autoridad, dos calcinamientos, una fosa clandestina, el asesinato de una persona perteneciente a un grupo especialmente vulnerable y el homicidio de un actor político.
Las 40 clasificaciones fueron identificadas a partir de 37 publicaciones periodísticas difundidas entre enero y junio. La diferencia se debe a que un solo acontecimiento puede reunir características de distintas categorías; por ejemplo, un ataque con tres víctimas puede contabilizarse simultáneamente como masacre, asesinato con tortura o mutilación.
Entre los casos de Colima destacados por la organización se encuentra el asesinato, ocurrido el 4 de marzo en Cuauhtémoc, del presidente recién electo de la Asociación Ganadera Estatal. El hecho fue incluido dentro de la categoría de asesinatos de actores políticos, empresariales, sindicales o religiosos.
En el ámbito nacional, Causa en Común identificó 2 mil 529 atrocidades y hechos de alto impacto mediante el análisis de 2 mil 181 notas periodísticas. Estos acontecimientos dejaron por lo menos 2 mil 870 víctimas durante los primeros seis meses del año.
El asesinato con tortura fue la modalidad más frecuente en México, con 658 registros, seguido por 290 asesinatos de mujeres con crueldad extrema, 242 actos violentos contra las autoridades, 199 jornadas de violencia, 193 hallazgos de fosas clandestinas, 156 masacres y 154 asesinatos con mutilación.
La organización advirtió que sus cifras proceden de un monitoreo hemerográfico, no de los registros oficiales de las fiscalías, y que el recuento no es exhaustivo. Numerosos hechos no son denunciados, las autoridades proporcionan información insuficiente y, en distintas regiones, la inseguridad impide que periodistas y medios documenten la violencia.
Por esa razón, los datos no deben interpretarse como una cifra exacta ni utilizarse automáticamente para comparar periodos. Su propósito, explicó Causa en Común, es visibilizar modalidades de violencia extrema que suelen quedar ocultas dentro de las estadísticas generales de incidencia delictiva.