México, Avanzada (15/07/2026).- El senador de Morena, Gerardo Fernández Noroña, salió al paso de la resolución del Tribunal Electoral de Michoacán que lo sancionó por presunta violencia política de género en agravio de la alcaldesa de Uruapan, Grecia Quiroz, a quien calificó de “fascista” por sus aspiraciones a la gubernatura del estado. El legislador calificó el fallo de “arbitrariedad” y retó públicamente a los magistrados a explicar los argumentos detrás de su decisión.
En un mensaje difundido Fernández Noroña se dirigió directamente a la presidenta del tribunal, Meli Giselle Navarro Lepe, y a los magistrados Yorissa Andrade Morales, Alma Rosa Baena, Adriana Hernández Pinedo y Eric López Villaseñor, responsables de la sentencia unánime en su contra. Exigió que expusieran públicamente el razonamiento que los llevó a considerar violencia política de género sus declaraciones sobre Quiroz.
El origen de la controversia se remonta al momento en que la alcaldesa, quien asumió el cargo tras el asesinato de su esposo, acusó apenas ocho días después de tomar protesta a un senador morenista —el más fuerte aspirante a la gubernatura michoacana— de estar implicado en ese homicidio. Fernández Noroña respondió entonces que la acusación era “irresponsable” y tenía una clara intención electoral, y calificó de “fascista” la postura ideológica de la alcaldesa.
Para el senador, el núcleo del conflicto no está en lo que dijo, sino en cómo se interpretó. Argumentó que las mismas expresiones —“se le despertó la ambición”, “declaración irresponsable” y “fascista”— no serían sancionadas si se dirigieran a un hombre, y que sostener lo contrario equivale a cancelar cualquier posibilidad de debate político entre hombres y mujeres. “Cualquier respuesta que dé el varón es considerada violencia política de género”, advirtió, calificando esa postura como un “despropósito”.
Fernández Noroña también se deslindó del argumento de su fuero parlamentario, al recordar que las declaraciones las hizo tanto en tribuna del Senado como en otros espacios públicos, por lo que no busca ampararse en su investidura para defender su postura. En cambio, exigió que el tribunal demuestre con criterios objetivos por qué las mismas frases constituyen violencia de género solo cuando el receptor es una mujer.
El senador recordó además que, meses después de aquella acusación inicial, la alcaldesa de Uruapan fue declarada persona no grata tras la toma violenta del Congreso de Michoacán, y reiteró que sus críticas hacia ella nunca constituyeron una falta de respeto, sino una postura política legítima frente a lo que considera aspiraciones electorales disfrazadas de denuncia.
Fernández Noroña cerró su mensaje llamando a un debate público sobre el tema y advirtió que, de confirmarse la resolución en su contra, el país enfrentaría lo que llamó “la muerte del debate político entre mujeres y hombres”. Responsabilizó directamente a los integrantes del tribunal de las consecuencias de esa decisión.