Manzanillo, Colima, Avanzada (07/07/2026).- La organización ambientalista Greenpeace México llamó a la comunidad internacional, incluido México, a impedir que Estados Unidos impulse de manera unilateral la minería en aguas profundas en la Zona Clarion-Clipperton (ZCC), al advertir que esta actividad podría provocar daños irreversibles a la biodiversidad marina del Pacífico.
Desde Playa Santiago, en Manzanillo, activistas de la organización realizaron una protesta en la que desplegaron sobre el mar una imagen del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, representándolo como un “monstruo marino” que amenaza los océanos con el impulso a la explotación de minerales en el fondo marino. La movilización también incluyó kayaks con mensajes como “No a la minería submarina”, “Ocean First”, “Make our oceans safe again” y “Trump: Monstruo de las profundidades”.
La organización denunció que el gobierno estadounidense abrió una ruta paralela a la de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos para acelerar la autorización de permisos de minería submarina a empresas de ese país, luego de que en abril de 2025 emitiera una orden ejecutiva instruyendo a la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) a facilitar dichos permisos al margen del marco multilateral.
Greenpeace advirtió que esta estrategia pone en riesgo la Zona Clarion-Clipperton, una región de aproximadamente seis millones de kilómetros cuadrados ubicada en el Pacífico, frente a las costas mexicanas, considerada una de las áreas con mayor concentración de nódulos polimetálicos y de gran importancia para especies como cetáceos, tiburones, tortugas marinas y otros organismos migratorios.
“Estados Unidos podría desencadenar el inicio de la minería comercial en aguas profundas y una competencia internacional por la explotación de los recursos del fondo marino, en la que los ecosistemas y la humanidad pagarían el precio, no podemos permitirlo”, afirmó Viridiana Lázaro Lembrino.
La activista sostuvo que, ante la falta de certeza científica sobre las consecuencias ambientales de esta actividad, debe prevalecer el principio precautorio antes de permitir cualquier explotación minera en los fondos marinos.
En el marco de la protesta, Greenpeace entregó a la delegación mexicana que participará en la próxima reunión de la ISA, encabezada por el embajador Roberto Canseco Martínez, un informe elaborado junto con el Centro para la Diversidad Biológica, en el que solicita fortalecer una moratoria global que impida el inicio de la minería en aguas profundas mientras se realizan investigaciones científicas independientes.
El documento advierte que la explotación minera en la Zona Clarion-Clipperton representa riesgos transfronterizos para la biodiversidad y para áreas protegidas mexicanas, entre ellas la Reserva de la Biosfera Pacífico Mexicano Profundo, al afectar la conectividad ecológica y las rutas migratorias de numerosas especies.
Greenpeace también pidió que México asuma una posición de liderazgo durante la reunión de la Autoridad Internacional de los Fondos Marinos, que comenzará el próximo 13 de julio en Kingston, para respaldar una moratoria internacional que evite el inicio de la minería en aguas profundas y garantice que cualquier decisión futura se base en evidencia científica.